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La prestigiosa Universidad de Salamanca, fundada por el rey de León Alfonso IX en 1218, le otorgó a la historiadora ururguaya Ana Ribeiro la distinción de “premio extraordinario de doctorada” por su tesis, un estudio histórico comparado titulado Leales y lealtad a la corona en el proceso revolucionario rioplatense. Montevideo Asunción 1810-1820.

Esta obra, editada a mediados de 2013 por la editorial Planeta en dos tomos bajo el nombre de . El primero versa sobre los leales en Asunción y el segundo tomo sobre los leales en Montevideo.

La ceremonia se llevó a cabo el pasado 28 de enero, día de Santo Tomás de Aquino, patrono de la universidad de Salamanca. “Es, como su nombre lo dice, un premio ‘extraordinario’, que singulariza. Es un honor inmenso. Es simbólico, porque no implica dinero ni estatuillas materiales pero en el mundo académico europeo es muy importante, otorga una ventaja innegable sobre otros en todo tipo de concurso o aspiración a cargos dentro del mundo universitario”, dijo Ribeiro a El Observador, recién llegada de España.

El Premio Extraordinario de la Universidad de Salamanca es entregado por una Comisión de Doctorado destinada a tal fin. Esa Comisión selecciona los Premios Extraordinarios entre aquellas tesis que han obtenido: sobresaliente cum laude; un puntaje superior a 45 en 50 en la votación secreta que realizan a tal efecto los cinco miembros del tribunal, donde cada uno vota otorgando un número del de 1 a 10.

La comisión juzga a todas las tesis que cumplen con esos requisitos, entre aquellas facultades que integran la Universidad de Salamanca y que pueden presentar un mínimo de cinco tesis de ese rango. Para 2013, se reconocieron 13 premios extraordinarios. El de Ribeiro fue uno de ellos.

Un rito medieval
Más allá de enorme distinción, absolutamente infrecuente entre los académicos uruguayos, Ribeiro contó detalles de la ceremonia de premiación, dignos de un viaje en el tiempo.

Primero se celebra una misa en la capilla universitaria, con actuación del coro. Luego se realiza la investidura de los premios extraordinarios en el viejo paraninfo medievalde Salamanca, donde los premiados deben usar una vestimenta de coasión que les brinda la universidad. Son unas togas clásicas con un mantillo de cada color dependiendo de la facultad.

Toda la ceremonia es en latín, así como los juramentos de los nóveles doctores, que reciben varios regalos. El birrete, que se lo entregan a los doctores sus padrinos, simboliza el “yelmo de Minerva”, la diosa griega de la sabiduría; el anillo,que simboliza la alianza con la sabiduría; un libro abierto “para abrir los secretos de la sabiduría”, según dice el protocolo de la ceremonia, y un libro cerrado, “para que dichos secretos los guardes en lo profundo del corazón”.

Después se jura “ante la cruz y los Santos Evangelios”. El rector entrega las medallas correspondientes y los alumnos culminan el acto con la arenga de gloria “¡Vítor!”, signo de victoria en la contienda del saber.