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A exactamente dos semanas para que deje su cargo, la intendenta de Montevideo, Ana Olivera, se presentó ayer ante Junta Departamental para realizar un balance de su gestión. Frente a los ediles, la jerarca comunista aseguró estar satisfecha con lo realizado durante su gestión, y recalcó haber cumplido con los compromisos asumidos. Detalló y destacó las obras realizadas en el quinquenio, los alcances en limpieza y la creación de ciudad con nuevos barrios. También habló de los errores como el corredor Garzón pero, según varios de los ediles opositores, le faltó una “sana autocrítica” y exponer un resultado de qué deja para el gobierno entrante.

En una de las pocas veces en las que se presentó para dar cuenta a la Junta, Olivera realizó un balance positivo para sus intereses.“Hemos dejado todo en la cancha. Hemos cumplido nuestros compromisos”, dijo Olivera a los ediles, durante la presentación del balance de los cinco años de gestión, durante los que se estuvo “en obra permanente y construyendo nuevos barrios para dar derecho a al ciudad”.

“Hemos dejado todo en la cancha. Hemos cumplido nuestros compromisos”.

Resaltó en ese sentido el acondicionamiento de barrios como “lugares dignos y humanos” y como “obras cargadas de futuro”. Superar la fragmentación social, dijo, es una tarea fundamental de la intendencia, dentro de lo que se realizaron realojos, obras de infraestructura como calles, alumbrado y saneamiento, y se construyeron espacios públicos con los que se benefició a una población equivalente a la de todo el departamento de Río Negro o a dos departamentos de Flores, aseguró Olivera. También habló del barrio Goes y el Mercado Agrícola de Montevideo, y de las mejoras en Felipe Cardozo, entre otras obras.

Aunque reconoció los errores cometidos en la obra del corredor Garzón, defendió la iniciativa y consideró que las críticas “empañaron la potencia y pertinencia de una propuesta global de mejora para la movilidad de la ciudad”.

“A pesar de los errores y los aciertos, el corredor Garzón es la primer obra que reserva espacio público exclusivamente para el transporte colectivo”, dijo, y agregó que eso representa un valor en sí mismo.

“(Las críticas al corredor Garzón) empañaron la potencia y pertinencia de una propuesta global de mejora para la movilidad”.

En cuanto al balance económico, Olivera aseguró que el déficit acumulado no aumentó y que es de US$120 millones. Consideró que en 2014 habrá incluso un pequeño superávit. Hay un “mito” de que la mayor parte del presupuesto se destina a salarios, dijo, pero aclaró que ese rubro ha representado en todo el período “menos de la mitad del presupuesto anual.”

Falta de autocrítica

Algunos ediles de la oposición felicitaron la gestión de Olivera, mientras que otros reclamaron la necesidad de una “seria y sana autocrítica”. Así lo aseguró el edil colorado Andrés Ojeda quien no solo criticó el tránsito sino también las políticas aplicadas para eliminar a los clasificadores.

Mario Barbato (Partido Colorado), por su parte, criticó la forma de gestión por su excesiva soberbia y sostuvo que hubo “desprolijidades y falta de profesionalismo” que llevaron por ejemplo a que la ciudad tenga hoy “dos cicatrices”- Garzón y General Flores.

El edil blanco Edison Casulo aseguró que Montevideo es una ciudad que no se ha logrado articular y criticó el dinero mal gastado, por ejemplo, en áreas de limpieza.
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