Apadrinar una ballena franca
La Organización para la Conservación de Cetáceos hará un relevamiento fotográfico de los animales que pasen por la costa uruguaya para identificarlos y luego lanzar una campaña de adopción
La huella dactilar de las ballenas francas australes es, en realidad, una fotografía cenital. Estos grandes cetáceos tienen en su cabeza unos callos grises cuya distribución, dimensión y forma es única e invariable a lo largo de su vida.
Sin embargo, a diferencia del censo del que están formando parte los uruguayos este mes, el relevamiento de las ballenas no será exhaustivo. En 2008 y 2009, por ejemplo, se identificaron 32 y 25 ejemplares respectivamente, los cuales ya tienen su propia cédula de identidad, contó García Píngaro.
Solo el vuelo de relevamiento, que abarcará desde Piriápolis hasta el Chuy, le costará a OCC unos US$ 2.000. El precio únicamente incluye el combustible de esos 500 kilómetros, ya que la Armada Nacional contribuye con los demás gastos del viaje.
Entre julio y noviembre de cada año, una ballena pasa por las costas de Maldonado y Rocha cada dos días y medio, según los últimos datos disponibles, del año 2000.
Un gran ahijado
Una vez que esté el catálogo con las ballenas que recorren las aguas uruguayas, la OCC planea pedir a los niños de las escuelas locales que les pongan nombre a cada una.
Así, se pueden esperar nombres que vayan desde el culto Moby Dick hasta el cinéfilo Willy, pasando por el poco ortodoxo pero criollo “gran pescado azul”, como le llama el Sapo Ruperto a una ballena con la que se encuentra en el cuento homónimo.
Cualquiera sean los nombres que se les ocurran a los pequeños, esa identificación servirá para luego lanzar “una campaña pública a través de la web y folletería para adoptar una ballena”, dijo García Píngaro.
Con un precio fijo que todavía no está estimado, una o más personas podrían pasar a ser padrinos de uno de estos cetáceos que año tras año llegan al país para reproducirse y dar a luz.
Si bien ese dinero servirá para financiar parte de los programas educativos, de investigación y formación que realiza OCC, “el objetivo es la sensiblización del público”, explicó el coordinador de la organización.
“Hay gente que vive en un apartamento en Montevideo y quiere participar de los trabajos de conservación”, explicó García Píngaro.
La ballena franca austral pasó de 300.000 ejemplares a los cerca de 4.000 que habitan hoy en todo el mundo. En parte fue la prohibición de su caza comercial impuesta en 1986 lo que frenó su camino hacia la extinción. El resoplido y los callos
Dos características diferencian a la ballena franca austral de las otras grandes ballenas: el resoplido y los callos. Como explica la OCC en su página de Facebook, estas áreas de piel engrosada suelen ser de unos 5 centímetros de alto y de consistencia córnea, ubicadas en distintas partes de la cabeza. Por otra parte, es también única la forma en que expulsan del aire en forma de “V” y que puede alcanzar los 4 metros de altura, lo que permite distinguirlas a la distancia. Según la OCC: “Esta figura se forma porque posee dos orificios respiratorios externos, espiráculos, ubicados en la parte superior y posterior de la cabeza”. Es importante destacar que, si bien “la creencia popular asume que las ballenas expulsan un chorro de agua –aparece en el escudo del departamento de Maldonado– (...), en realidad se trata de una nube de vapor que surge como consecuencia de la expiración para vaciar los pulmones. El aire exhalado húmedo, por enfriamiento condensa el vapor de agua circundante”.