La humildad de Diego Arismendi está patentizada en la ayuda que recibió en cierta etapa de su vida para agrandar las habitaciones de su casa. En el esfuerzo por salir adelante en una familia numerosa. En su condición humana. En la atención que prestó a cada uno de los consejos que recibió de sus entrenadores. A la pulcritud con la que se presentó a pesar de las carencias. En su llanto en Inglaterra cuando no lograba adaptarse en Stoke City y tuvo que ir a un club de tercera división.
Arismendi a la selección: la humildad tiene premio
Diego Arismendi, que la peleó en una familia de escasos recursos y sufrió en Inglaterra, regresa a la selección