Mario Magallanes y Gabriela Barreiro preparaban sus exámenes con casetes que les grababan familiares o amigos. Ahora, los niños ciegos o con baja visión estudian con ceibalitas con lectores y amplificadores de pantalla. “Para nosotros es un antes y un después”, señaló Magallanes, profesor de informática en la Unión de Ciegos del Uruguay (UNCU). “Los gurises lo ven como normal porque pertenecen a esa generación, pero para nosotros era algo impensado”, dijo a Cromo.
Barreras a la vista
El acceso a la tecnología marcó un antes y un después en la vida de las personas ciegas y de baja visión, pero los obstáculos a los que se enfrentan en la vida real se reflejan en la virtual