Batista se juega una prueba límite
Argentina pasó por tres ciudades en lo que va de la Copa con un común denominador: insultos para su técnico, que contra Uruguay se juega todo
En La Plata y Santa Fe un furioso “Ole, ole, ole... Diego, Diego” bajó de las tribunas. Argentina no pudo con Bolivia y Colombia y los hinchas se acordaron de Diego Maradona. No porque el ídolo haya sido un fenómeno como DT (el 0-4 con el que se volvió de Sudáfrica ante Alemania habla por sí solo). Es que simplemente no se bancan a Sergio Batista, el actual entrenador albiceleste.
“Si Batista se viste de Piñón Fijo por ahí lo hace más feliz a Messi”, dijo Maradona en noviembre, después de que Batista dirigiera interinamente a la selección mayor ante España y Japón.
Antes de eso había dicho: “Un carnicero no puede ser el DT de la selección”.
“Lo que haga Batista me importa tres carajos. Se enoje quien se enoje, Carlitos es el jugador del pueblo”, afirmó cuando el Checho había borrado a Carlos Tévez, a quien finalmente terminó convocando para la Copa.
Antes del partido ante Costa Rica, Diego le dijo a Olé sobre el actual DT: “Tiene un ensañamiento estúpido con Pastore. Y me parece que sería un gran socio de Lío”.
Curioso. Cuando él dirigió a la selección Pastore era suplente.
Pero lo cierto es que Batista ha cedido a las presiones que se imponen a su cargo.
No menos cierto es que con los cambios que introdujo ante Costa Rica acertó (ver cancha). Sacó a Ever Banega del medio –manejaba poco, pasaba mal– y puso a Gago, quien dio una mejor y más directa administración del juego del mediocampo a la delantera.
Puso a Di María por Cambiasso para lograr que el medio rompiera su estatismo y tuviera al menos un jugador que se desdoblara en ofensiva. Con Agüero –el cambio cantado– por izquierda, ambos forman una peligrosa sociedad.
El cambio fundamental fue mover a Messi. a pesar de predicar toda la previa a la Copa de que era su 9. Sobre la banda derecha y con libertad para moverse hacia el medio y asociarse, el 10 de Barcelona empezó a demostrar su potencial.
Ahora Batista se enfrentará con un rival que le ofrecerá una resistencia mucho mayor a la que le planteó Costa Rica. Se viene Uruguay, clásico de por medio.
Si pierde es muy difícil que pueda sostenerse en el cargo que alcanzó gracias a su medalla de oro en Beijing 2008 y un par de amistosos auspiciosos: 4-1 al campeón del mundo España y 1-0 a Brasil en Qatar con golazo de Messi.
Maradona, su ex compañero en México 1986, espera su caída.
“A los argentinos nos va cómo nos va porque somos cómo somos. Este país cada vez me sorprende más”, reflexionó Maradona. ¡Mirá quién habla!
El pizarrón
Argentina jugó ante Costa Rica con un 4-3-3 y repetirá el mismo equipo: Sergio Romero, Pablo Zabaleta, Nicolás Burdiso, Gabriel Milito, Javier Zanetti; Fernando Gago, Javier Mascherano, Ángel Di María; lionel Messi, Gonzalo Higuaín y Sergio Agüero.
Las claves del sistema son las siguientes:
* Messi arranca sobre la banda derecha pero su zurda lo lleva a moverse con libertad por el frente del ataque
* Gago, en el lugar de Banega, le dio al equipo una mejor distribución de la pelota y un sentido más vertical y directo para pasar del medio al ataque
* Di María por izquierda permite el desdoble en ofensiva que no tenía Cambiasso
* Agüero, estacionado sobre la izquierda, está en gran momento a la hora de encarar, rematar y entrar en diagonal
* Gago procura equilibrio en el mediocampo al lado de Mascherano. Para que la banda no permanezca estática Zabaleta pasa reiteradamente al ataque, a diferencia de Zanetti.