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Los recién nacidos sobreviven después del parto, entre que pierden los nutrientes de la placenta y empiezan a tomar leche, nutriéndose de sus propias células, demuestra un estudio publicado este miércoles en la revista británica "Nature".

Justo después de su nacimiento, los bebés se enfrentan a un período de inanición, al haber perdido la conexión con la placenta de la madre y no haber comenzado todavía a tomar la primera leche.

Durante la autofagia, las células convierten componentes de su citoplasma en pequeños sacos digestivos llamados autofagosomas.

Los autores concluyen que la autofagia es esencial tras el parto para producir aminoácidos, que se utilizan como fuente de energía o para la formación de proteínas.

(EFE)

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