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En Uruguay, las encuestas de opinión aplicadas a la política comenzaron a ser utilizadas en la década de los 80 y, desde entonces, dirigentes de todos los partidos han echado mano a ellas para saber dónde están parados y para adoptar decisiones futuras. Por estos días, lo que suceda en la interna del Frente Amplio y del Partido Colorado tal vez no merezca demasiado la atención de encuestadores y encuestados ya que se da casi como un hecho que los candidatos de esos partidos serán el ex presidente Tabaré Vázquez y el senador Pedro Bordaberry (Vamos Uruguay).

Pero en el Partido Nacional, donde son varios los que pugnan por ese lugar, los sondeos de opinión ya comienzan a ser mirados con cierto interés. A casi tres años de las elecciones, el lunes 30 de agosto la empresa Interconsult divulgó una encuesta en la que, entre otras cosas, Vázquez, Bordaberry y Jorge Larrañaga (Alianza Nacional) encabezan las preferencias en sus respectivos partidos.

De inmediato, el trabajo empezó a ser analizado en la interna blanca. “Cuando (Luis Alberto Lacalle) renunció a la candidatura la primera impresión que tuve fue que el campo se le hacía orégano a Larrañaga. Lo bueno es que Lacalle renunció con tiempo para que surjan los nuevos candidatos”, dijo el senador Francisco Gallinal (Unidad Nacional) acerca de la encuesta el martes 30 de agosto en Ultimas Noticias.

El propio Gallinal había informado el viernes 26 en El Observador que Unidad Nacional intentará definir antes de fin de año un mecanismo “técnico y político”, que incluirá la realización de encuestas, para elegir a su candidato único.

“Todos van a querer ir con aquel que sea más representativo y que nos aporte la mayor cantidad de votos. No es un tema que pueda ser resuelto en una asamblea”, explicó. Dirigentes blancos consultados por El Observador coincidieron en que los sondeos de opinión se ha vuelto un elemento casi imprescindible cuando llega la hora de tomar ciertas decisiones. “No comento encuestas”, respondió Larrañaga preguntado acerca del trabajo de Interconsult que le otorga el 51% de las adhesiones en el Partido Nacional.

En la pasada campaña electoral Larrañaga tuvo varias agarradas con encuestadoras que, según su parecer, difundían datos que no eran los correctos. Lo que sí reconoce Larrañaga es que a las encuestas en general las utiliza “como insumo porque pueden tener información interesante”. “Pero ahora no estamos contratando ninguna encuesta”, se apura a aclarar.

En tanto, el diputado Jorge Gandini (Alianza Nacional) dijo que no se puede dejar de reconocer el interés de las encuestas.

“Son datos que nos pueden dar pistas importantes. Es una información que se suma a la que publican los medios de comunicación y a los comentarios que uno escucha por parte de la gente y de los dirigentes. Te cuenta cuál es la sensación térmica”, declaró Gandini a El Observador. Dijo que, más precisamente, muchos dirigentes las toman en cuenta al decidir su futuro político.

“Me quedo quieto, largo ahora, hago una alianza… las encuestas forman parte de las cosas que se evalúan al momento de tomar esas decisiones”, sostuvo.
En tanto, el senador Francisco Gallinal (Unidad Nacional) observó que las encuestas de opinión son de los pocos elementos a los que se puede echar mano para saber qué piensa la gente.

“Ningún dirigente serio puede prescindir de las encuestas. Pero tampoco podemos tomar decisiones sólo de acuerdo a ellas porque si no perderíamos la calidad de dirigentes. También juega el olfato del dirigente”, sostuvo. Gallinal recordó que, cuando en las pasadas elecciones internas optó por la candidatura de Lacalle, éste “iba como 20 puntos por debajo de Larrañaga en las encuestas”.

Finalmente Gallina fue electo senador ya que compareció en el segundo lugar de las listas de la UNA. Fuentes nacionalistas coincidieron en que, pese a la lejanía de las elecciones, en los próximos meses se estará atento a lo que digan los sondeos de opinión para saber quién pugnará para vérselas con colorados y frenteamplistas en las elecciones generales del 2014.
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