Brasil tiene muy buenas razones para empezarse a olvidar su fracaso futbolero en el Mundial que organizó este año. Pero para eso, tiene que mirar más allá de la pelota. Y si empieza por la piscina, ya puede largarse a festejar: la selección de natación se consagró como la máxima ganadora en el medallero general del Mundial de natación de pileta corta que culminó ayer en Doha.
Brasil, "O mais grande" del agua
Piscina corta. Por primera vez en la historia Brasil se adueñó del medallero de un Mundial de natación