ver más

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se preparaba para recorrer las zonas más afectadas por el incendio en California, mientras se confirmaban la muerte de cinco personas a causa de las llamas que han destruido ya 1.400 hogares y desplazado unas 5.000 personas.

"Es triste la situación en el sur de California. Comprendo completamente que la gente tenga mucha angustia en sus corazones. Solo necesitan saber que un montón de gente se preocupa por ellos", dijo mientras dejaba la Casa Blanca. Bush recorrerá algunas de las zonas más afectadas por los incendios desde un helicóptero, visitará la vecina ciudad de San Diego, se encontrará con rescatistas y bomberos, así como con el gobernador Arnold Schwarzenegger, antes de retornar a Washington.

"Le aseguraré a la gente de California que el gobierno federal estará desplegando recursos, bienes y personal necesario para luchar contra estos fuegos", dijo Bush tras liberar ayuda para el estado.

El cuerpo de una mujer y un hombre que ignoraron los llamados a evacuar se descubrieron en un vecindario llamado Poway, en las afueras de San Diego.

La Casa Blanca negó que la visita del presidente trate de contrarrestar las críticas recibidas a su administración ante la lenta respuesta tras el huracán Katrina en 2005.

(AFP)

Seguí leyendo