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"Si tuvieras que elegir entre la chilena de Cristiano Ronaldo y el gol tuyo, ¿cuál elegirías?", le preguntaron cuando llegó a la conferencia de prensa luego del triunfo ante Rampla Juniors. A Agustín Canobbio se le iluminó la cara, tiró una sonrisa pícara y sin tapujos dijo: "¡Elegiría el mío, obvio! Aparte, fue mi primer gol en el Campeón del Siglo, por lo que tiene un significado especial".

Minutos antes había recibido de manos de Pablo Forlán el premio a mejor jugador joven de marzo que entrega mensualmente la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).

Seguramente se llevará el mejor gol del mes de abril y casi seguro el más bonito del Torneo Apertura luego de la obra maestra que anotó a los 2 minutos contra los picapiedras cuando la enganchó de taco en el aire.

Como era de esperarse, su golazo recorrió el mundo a través de las cadenas internacionales de televisión más importante.

Hace exactamente tres meses, cuando se enteró que firmaría por Peñarol, su abuela materna, una de las que lo hizo hincha desde chico –pese a que su papá Osvaldo, había jugado en Nacional– lloró de alegría. No podía creer que el sueño que tenía su nieto –y también ella en su fuero íntimo– se hubiera producido.

Agustín siempre tuvo como ídolo al Tony Pacheco. Hay una foto en las redes sociales desde hace tiempo que circula cada vez que este botija de apenas 19 años la rompe. Por lo tanto, circula seguido, ya que salvo ante Torque, su peor partido y el peor de Peñarol en todo el año, fue figura en la mayoría de los encuentros. Según contó en su momento, el propio ídolo aurinegro a veces le da consejos.

En su debut oficial, le bastaron 38 minutos contra el rival eterno para robarle una pelota a Alfonso Espino, eludir a Diego Polenta quien le cometió penal para que el Cebolla Rodríguez anotara el transitorio 2-0. Y a los 45, de cabeza, le dio la asistencia a Maximiliano Rodríguez para el 3-0. Jugó su primer partido y ya obtuvo un título: la Supercopa Uruguaya.

Los constantes cambios de ritmo –algo inusual en el fútbol uruguayo–, lo hacen diferente. Incluso lo demostró ante Atlético Tucumán a nivel internacional. Forma una gran dupla ofensiva cuando sube por su andarivel Lucas Hernández y tiene órdenes estrictas del técnico Leonardo Ramos para que marque mucho la subida del rival.

Hace pocas semanas, en el Tróccoli ante Cerro, se sacó el peso de encima de poder anotar su primer gol con Peñarol. Y tres días después, cuando no salía nada en el Campus, ante Atenas, se puso el equipo al hombro para lograr una nueva victoria.

En diciembre del año pasado, comenzó un curso de coaching con Raúl Bassi, quien había trabajado previamente con Diego Lugano. De esa manera, le ayudó a potenciar su nivel, a bajar esa ansiedad natural de cualquier ser humano y a ganar confianza. Fue como hacer un master.

"Agustín Canobbio es el que recibe más faltas porque tiene una dinámica exuberante. Tiene técnica en velocidad. Lleva la pelota muy atada", dijo el director de Fútbol aurinegro, Gonzalo De los Santos, la semana pasada en Sport 890.

En este Peñarol es figura. Ramos lo utiliza normalmente como volante externo por izquierda, pero muchas veces aparece por derecha. Con su velocidad hace la diferencia y de a poco, se ha transformado en una figura insustituible. No importa que tenga 19 años, su personalidad a la hora de jugar es determinante para que el técnico deposite toda su confianza en él.

La responsabilidad de Ramos

Cuando llegó Leonardo Ramos en enero de 2017 a Peñarol, tenía clara la figura táctica a utilizar –que es la misma de la actualidad–, comenzó a hacer pruebas en casi todos los puestos. Para el volante externo consiguió nada menos que a Nahitan Nandez por derecha y al Cebolla por izquierda. Luego, cuando colocó a este como doble 5 tras la partida de Nandez hacia Boca Juniors, se apoyó en la juventud de Diego Rossi. Todo le salió bien.

Ahora, su trabajo también se ve reflejado en la cancha. La apuesta se llama Agustín Canobbio y es una de las figuras de este Apertura.

La recta final del campeonato se acerca y Peñarol está obligado a conseguir unidades para pasar a Nacional en la punta. Ramos tiene a su comodín y está orgulloso de él. El juvenil no le ha fallado.

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