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¿Qué diría Milton Friedman?

Por todos lados hay vallas publicitarias que anuncian el fracaso del capitalismo. No literalmente, por supuesto, pero el equivalente. La opinión de que la actual crisis financiera es siempre y en todo lugar resultado de un fracaso del mercado está surgiendo en los lugares más inesperados, como en el bastión del capitalismo de libre mercado: Chicago.

El último converso a la causa es Richard Posner, juez del séptimo circuito del tribunal federal de apelaciones, profesor sénior de la Escuela de Leyes de la Universidad de Chicago y autor del libro: “El fracaso del capitalismo: la crisis de 2008 y el descenso hacia la depresión”.

No he leído el libro de Posner todavía. Lo escuché hablar a principios de esta semana en el capítulo de la ciudad de Nueva York de la Sociedad Federalista. En ningún momento explicó la relación entre su diagnóstico de la crisis y el título de su libro.

Posner formuló dos argumentos: primero, que la banca es “inherentemente riesgosa” y que la desregulación la volvió aún más riesgosa a partir de los años setenta; y segundo, que la Reserva Federal mantuvo los tipos de interés a corto plazo demasiado bajos por demasiado tiempo, lo que desencadenó una burbuja inmobiliaria cuyo estallido resultó casi mortal para los bancos.

Empecemos con la afirmación de que la desregulación tuvo la culpa.

“Es exactamente lo opuesto”, dijo Sam Peltzman, profesor emérito de la Escuela de Negocios Booth de Chicago cuando le pregunté lo que Friedman, su ex profesor y colega, habría dicho. “La regulación tenía el propósito de volver segura la banca. Condujo a justamente lo opuesto”.

Aversión a la normativa

Las instituciones financieras responden a la regulación en maneras que contradicen la intención original, según Peltzman.

Cuando los reguladores aumentaron los requisitos de capital, los bancos asumieron mayores riesgos con su capital, dijo Peltzman.

Cuando el Acuerdo de Basilea buscó alinear los requisitos de capital con el riesgo, “los bancos sacaron al riesgo de su balance”, creando vehículos de inversión estructurada para albergar los activos descarriados, dijo. “Eso empeoró las cosas”.

La regulación no evitó que el sector de ahorro y crédito inmobiliario se metiera en problemas en los años ochenta, dijo. Tampoco evitó que los bancos grandes prestaran dinero al Asia diez años después. Los “países menos desarrollados” de Latinoamérica de los años setenta y ochenta podrán haberse transformado en los “mercados emergentes” de Asia para los años noventa, pero eso no cambió en nada la naturaleza de los préstamos riesgosos.

También es improbable que la regulación evite la próxima crisis, dijo Peltzman.

Cabe notar que Friedman estaba a favor del aseguramiento de depósitos, aun cuando fuera solo como una manera de evitar retiradas masivas, y desestabilizadores, de los depósitos bancarios.

Precios

Con respecto a la afirmación de Posner de que el error de la Fed al establecer tipos de interés bajos constituye un fracaso del capitalismo, Friedman “habría dicho que es un total sinsentido”, dijo Michael Bordo, profesor de la Universidad Rutgers en New Brunswick, Nueva Jersey, y doctor en Economía por la Universidad de Chicago. “No fue una falla del capitalismo, fue una falla del banco central”.

Son prácticamente nulas las probabilidades de que 19 hombres y mujeres (el Comité Federal del Mercado Abierto) puedan seleccionar un tipo de interés a un día que mantenga la economía estadounidense creciendo a su máximo potencial a perpetuidad.

Habría un enorme alboroto si la Fed estableciera el precio del petróleo, el cobre o la soja. Por otro lado, aceptamos que el banco central tenga el monopolio en lo que a fijar el tipo de interés interbancario se refiere.

A nadie debe sorprender que Friedman hubiera estado en contra de los rescates.

“Habría dicho que General Motors y Chrysler deberían haber desaparecido hace mucho tiempo”, dijo Bordo.

¿Y qué diría de los 19 bancos más grandes del país que han sido declarados demasiado grandes para que se permita que quiebren?

La opinión de Friedman era que nadie es demasiado grande para caer, y que la quiebra es una manera de reasignar recursos, según Bordo.

¿Quién falló?

Pregunté a Posner por qué los errores de la Fed constituyen un fracaso del capitalismo. Dijo que el banco central formaba parte de la “estructura capitalista” junto con los derechos de propiedad y un sistema judicial para aplicarlos. Como la Fed ha manejado mal la masa monetaria (o los tipos de interés) y no ha asegurado un “grado razonable de estabilidad económica”, tiene que considerarse como un fracaso del capitalismo.

“¡En mi libro aclaro que no abogo por que se reemplace el capitalismo con otro sistema económico!”, escribió Posner en un intercambio de correos electrónicos.

La explicación alternativa de la crisis es que se trata de un fracaso del Gobierno, por más bien intencionados que hayan sido sus programas. Friedman estaría decididamente en ese bando.

Moratoria permanente

Friedman “no estaría de acuerdo” en que se trata de un fracaso del capitalismo, dijo Anna Schwartz, investigadora asociada de la Oficina Nacional de Investigación Económica y coautora de Friedman en “A Monetary History of the United States, 1867-1960” (Historia monetaria de los Estados Unidos, 1867-1960). “Fue un fracaso del Gobierno”.

La Fed condujo una “política monetaria muy fácil, que permitió un auge en el precio de los activos”, dijo ayer la economista en una entrevista telefónica. “No fue en modo alguno un fracaso del capitalismo. Tuvo que ver con las directrices y las instituciones que las condujeron”.

Incluso Posner, pese al título de su libro, dijo que le gustaría que hubiera “un aplazamiento de la reforma de la regulación hasta que esto termine”.

Milton Friedman habría dicho lo mismo, solo que su aplazamiento habría sido permanente.

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Económico