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Cuatro menos cuarto de la tarde en el Franzini. La gente implora. Parece no haber solución para controlar a un Wanderers que es amo y señor. No hay solución para cortar el circuito futbolístico de Maxi Rodríguez, Pacheco y Mercado. La cancha parece tener bajada. Corren once minutos cuando el local, perturbado porque no toma la pelota, se ve sorprendido. El bohemio cobra una falta rápido y Maxi Rodríguez pone la pelota para que Mercado ponga en ventaja a Wanderers.

En medio del desconcierto el técnico Díaz habla con un colaborador. Perciben que Ferreira no da pie por izquierda. Y mueven piezas: Federico Pintos a la izquierda y Ferreira al doble cinco.

Y la historia comienza a tomar un vuelco. Allá por las cuatro de la tarde la viola empieza a cambiar el rumbo del partido. Se duerme el golero Rodríguez, anticipa Risso, la pelota pega en el travesaño y el rebote le queda a Toro Rodríguez que vuelve a sacudir el palo. De inmediato cayó Olivera en el área y quedaron dudas.

A Wanderers le costó salir del asombro. Apostó por izquierda con un Pacheco inspirado. Sobre los 36 lo perdió Curbelo y un minuto después Pacheco sacó un tiro que besó el palo. Y para concluir su gran primer tiempo puso de cara al gol a Mercado.Pero en el peor momento violeta encontró un regalo. En los descuentos el golero Rodríguez brindó mala respuesta a un centro, el palo devolvió el remate a Olivera y sobre la línea empujó Puerari.

En el segundo tiempo se armó terrible partido. Ida y vuelta. Con Pacheco de galera y bastón. Le sacaron un tiro libre, el ángulo no le permitió celebrar un golazo y brindó otra asistencia a Mercado. Pero no hubo caso y con el paso de los minutos el bohemio se ahogó. Y para colmo de males perdió a Diogo amonestado a los 76 y expulsado a los 77. A partir de ese momento flotó la sensación de que Defensor lo daba vuelta. El travesaño devolvió un remate de Amado y a nueve del final Curbelo tomó del cuello a Olivera y se fue a las duchas. Ya no había solución para el bohemio. A los 88 se derrumbó su resistencia. Risso bajó de cabeza para Olivera que se tiró para decretar la victoria.

Seis menos diez de la tarde. La gente ya no implora, pregunta los rivales que quedan por delante. El Franzini es carnaval. Defensor se subió al primer puesto.