Chavismo resisitirá convocatoria a una nueva elección presidencial
Es incierto si Chávez podrá asumir el 10 de enero y crecen las dudas sobre su estado de salud
Por segunda vez en pocos días, el presidente del Parlamento venezolano, Diosdado Cabello, manejó la idea de que Hugo Chávez pueda reasumir la Presidencia de su país aunque no llegue a Venezuela para el 10 de enero, con lo que se empieza a consolidar la idea de que el mal estado de salus del mandatario –algo que no está claro pero de lo que se tienen indicios– no implicaría un nuevo llamado a elecciones.
Chávez sigue en Cuba y son pocas las señales que se han dado de él. Lo último que se sabe de modo oficial es que “se consolida” su recuperación, según declaró el sábado el canciller Nicolás Maduro.
El artículo 233 de la Constitución de su país señala que en caso de que se produzca una falta absoluta del presidente electo antes de tomar posesión, se convocará a una “nueva elección universal, directa y secreta” en los 30 días “consecutivos siguientes”.
El texto define como “faltas absolutas” del presidente su muerte, renuncia o destitución decretada por el Supremo, incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica, abandono del cargo y la revocatoria popular de su mandato. La fecha en que debería asumir es el 10 de enero, dentro de 15 días. Y quien debería ocupar su cargo en caso de que no esté es el titular de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello.
Pero este legislador descartó el fin de semana asumir ese puesto porque “Chávez está en el corazón del pueblo y eso no lo pueden cambiar”. “No, no y no, porque no es legal, no es constitucional, y el pueblo dijo que su presidente es Hugo Chávez”, insistió.
“No estén abrigando esperanzas de que el 10 de enero, al no estar el presidente, entonces el presidente de la Asamblea o la presidenta de la Asamblea va asumir. Se equivocaron señores”, afirmó en un acto en el estado Bolívar.
“No es el día 10 de enero lo que determina la ausencia absoluta y yo no soy abogado (...), pero de eso estoy bien seguro”, declaró Cabello en un acto encabezado en el estado Vargas.
Cabello insistió en pedirle a la oposición que revise el artículo 231 de la Constitución, que establece que el candidato elegido tomará posesión el 10 de enero “del primer año de su período” mediante juramento ante la Asamblea Nacional y si por un “motivo sobrevenido” no pudiese, “lo hará ante el Tribunal Supremo de Justicia”. Cabello puntualizó que el artículo prevé que se juramente ante el Supremo, pero no establece fecha ni lugar.
“¿Cuándo? No dice cuándo; ¿Dónde? No dice dónde”, añadió el también primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
El presidente del Parlamento pidió asimismo a la oposición que no esté “abrigando esperanzas” con la posibilidad de que el gobernante no asuma su nuevo periodo e indicó que por esa vía no llegarán al poder. Denunció, también, que en la oposición andan “alborotados” y “absolutamente pelados (equivocados)”.
En una línea similar, el canciller Maduro denunció que la oposición emitió “comunicados infames” y les exigió “respeto”.
Diversas conjeturas
La posibilidad de que Chávez, que pasó por cuarta vez al quirófano en el último año y medio como parte del tratamiento contra el cáncer que le detectaron a mediados de 2011, no pueda asistir al acto de investidura presidencial, ha abierto la discusión en el país sobre la constitucionalidad o no de aplazar esa ceremonia.
La semana pasada, el propio Cabello planteó la posibilidad de que Chávez pudiera asumir más allá del 10 de enero, lo que desató una tormenta entre quienes se muestran a favor y en contra.
Los constitucionalistas esgrimieron sus argumentos a favor de una u otra teoría y por estos días en los medios venezolanos se repiten las entrevistas a distintos expertos que opinan cosas contradictorias.
Incluso llegó a aparecer quien, sustentado en el texto de la Convención de Viena de 1961, afirmó que Chávez podría jurar como presidente desde Cuba, si es que puede salir del hospital en el que está internado y dirigirse a la embajada o residencia del embajador. Estos dos son territorios que permiten actos protocolares jurídicos y harían válida la ceremonia de asunción, un evento que por ahora no se sabe ni cuándo ni dónde será.
A todo esto, en la oposición, se mantienen cautos. “ste fin de semana Henrique Capriles, líder, se opuso a anticipar escenarios e indicó que su alianza “va a estar preparada para tomar la decisión que haya que tomar cuando corresponda”.