La Costa de Oro es un sentimiento. Está ligada a las más caras tradiciones de la clase media uruguaya. Las localidades más occidentales se agruparon en la denominación Ciudad de la Costa, en 1994, como una extensión metropolitana de la capital, pero esos 26 balnearios que hay entre el arroyo Pando y el arroyo Solís Grande, desde Neptunia a Jaureguiberry, son nada menos que la casita en la playa.
Cien años de paz en la costa
La Floresta celebra su primer siglo de existencia este viernes con la Noche Blanca, con el casco antiguo del balneario convertido en museo abierto y propuestas patrimoniales, artísticas y gastronómicas
