La tensión diplomática entre Colombia y Venezuela aumentó tras el llamado a consultas de sus embajadores en medio de la crisis fronteriza que deja ya unos 7.000 colombianos afectados, entre deportados y repatriados voluntarios. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, apretó más la tuerca al afirmar que no reabrirá el paso hasta que el país vecino prohíba la venta de los productos venezolanos de contrabando.
Colombia y Venezuela elevan tensión y llaman a embajadores
La frontera permanece cerrada por disposición de Maduro mientras aumentan los repatriados
