Cuando la Pantoja cantó, con esa voz a punto de abrirle el grifo a las lágrimas, que "ese barco velero cargado de sueños cruzó la bahía" nunca imaginó que esa pintoresca imagen se iba a dibujar en el puertito del Buceo a partir de este lunes, un día en que cerca de 250 niños y jóvenes de entre 9 y 15 años cargaron sus sueños a través de las aguas montevideanas en la 42ª edición del Mundial de Optimist, la clase de yachting exclusiva para los más pequeños.
Comenzó el Mundial de Optimist
Cerca de 250 chicos compitieron en la primer regata que se realizó en las adyacencias del puertito del Buceo