En la fisionomía del local de El Viejo y Querido se trasluce su pasado.
El recinto ofició de almacén por años, testigo del paso del tiempo sobre la tranquila calle Francisco Ros esquina Luis de la Torre, en el barrio de Punta Carretas.
Un poco más aquí, llegó a ser peluquería.
Desde hace poco más de tres años, uno de los restaurantes más románticos de la ciudad.
Comer en un Almacén a la luz de las velas
El Viejo y Querido -Café Almacén- nos ofrece un rincón encantador, ideal para comer al aire libre en los días del verano que ya llega, mientras nos presenta una oferta gastronómica casera y deliciosa