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Muchas veces en el fútbol, los jugadores buscan recibir una tarjeta amarilla para recibir su sanción en un partido accesible y de esa forma llegar limpio a un encuentro más complicado para su equipo.

Este fin de semana pasó en Real Madrid. El volante Luka Modric necesitaba su quinta tarjeta para ser suspendido en el partido ante Elche y de esa forma asegurar su presencia en el derbi ante Atlético de Madrid.

¿Y qué hizo para que lo amonesten? Cuando el partido ante Getafe estaba 3-0 y controlado, el croata se tiró en palomita en el medio de la cancha y tomó la pelota con la mano, como si fuera un arquero, lo que hizo que el árbitro le sacara la deseada tarjeta.