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Peñarol tenía que ganar para alcanzar a Nacional en la punta del Clausura y ganó. Lo hizo con su fórmula: luchando y dejando todo en la cancha hasta los últimos minutos, cuando -como en varias ocasiones de su historia- llegaron los goles este domingo en el Centenario.
Arrancó arriba el conjunto de Diego Aguirre con un golazo de Matías Corujo a los 15 minutos. El lateral que se fue al área y definió de chilena, luego de controlar la pelota con su pecho. Por TV se apreció que el ex Wanderers estaba inhabilitado cuando partía el pase.
Pero la alegría fue efímera para los aurinegros porque al minuto empató Emiliano Alfaro, luego de una serie de errores en el fondo aurinegro que le permitieron al atacante quedar mano a mano con Sebastián Sosa.
El partido se hizo de ida y vuelta pero fue Liverpool el que torció el trámite a los 30 minutos con un tanto de Renzo Pozzi, luego de un tiro libre en el que Sosa dio rebote y el volante encontró el balón.
En el segundo tiempo, Diego Aguirre colocó a Antonio Pacheco en lugar de Matías Mier, quien sigue sin recuperar el nivel, en busca de más claridad en el ataque. Liverpool no se metió atrás e intentó de contragolpe.
Peñarol se mostró más ofensivo y antes de los 20’ del complemento logró empatar 2-2 por intermedio de Alejandro Martinuccio, con un remate cruzado.
El gol le dio fuerzas al conjunto aurinegro para encarar el último tramo del partido. Además, a los 73’ Mauricio Felipe dejó a Liverpool con 10 jugadores, lo que abrió la defensa de los de Belvedere.
Tras la roja, lo tuvo Pacheco en un mano a mano con Matías Castro en el que la pelota se fue rozando el palo, y luego fue Juan Manuel Olivera, con un cabezazo que el golero negriazul tapó con sus piernas.
Liverpool aguantaba como podía. Pero en los últimos minutos Aguirre volvió a mover el banco y puso a Diego Alonso para buscar la diferencia. Y el “Tornado” no le falló, porque en la primera que le quedó definió por arriba del golero para marcar el 3-2 con el que se cerraba el trámite.
Además, al minuto, Luis Aguiar se metió solo en el área y puso el cuarto, para la estadística, ante un rival que ya estaba liquidado.
De esta forma los carboneros alcanzaron a Nacional en la punta del Clausura, ambos con 22 unidades. El equipo de Aguirre tiene un partido menos, pendiente ante River Plate, equipo que ayer le ganó 4-2 a los tricolores, y que de ganar le permitirá a los mirasoles quedar solos en la cima de la clasificación.
El triunfo también pesa en el ánimo del plantel aurinegro que venía cabizabajo tras perder ante Independiente la semana pasada y que este domingo, con el último aliento, cambió la pisada.