En enero de 2008, Juan Pedro Damiani le restó importancia a una derrota clásica en un torneo de verano y patentó aquel partido con una célebre frase: “Nacional puso toda la carne en el asador y Peñarol las achuras”. Esa noche, los albos vencieron 3-0 y Gustavo Matosas vivió sus últimos días como entrenador mirasol. El miércoles, cinco años después, los tricolores no jugaron con sus mejores hombres porque el equipo se reforzará para el actual semestre con tres futbolistas de primer nivel para el torneo local (Albín, Abreu y Alonso), y los aurinegros con todo su poderío, el partido le sirvió a Peñarol para demostrar que futbolísticamente sabe lo que quiere, que está fuerte anímicamente y que quebró el mito de que no podía ganarle al rival de todas las horas.
Confianza
A los aurinegros les había quedado una materia pendiente del Apertura; la superaron el miércoles ante Nacional