Consumo impulsó un crecimiento de la economía mayor al esperado
El PIB aumentó 4,4% en el último año, y analistas advierten más “dependencia” del mercado interno
La economía uruguaya cerró el último año con un fuerte crecimiento, mayor al esperado por analistas privados y el propio equipo económico. Esa expansión se vio sostenida por un consumo todavía pujante y un nivel de inversión que crece por encima de la economía en su conjunto. Sin embargo, el sector externo muestra signos de estancamiento, al tiempo que el rubro industrial mostró un revés en su actividad.
Los datos de Cuentas Nacionales publicados ayer por el Banco Central (BCU), muestran un crecimiento de la actividad económica de 4,4% durante el último año, cuatro décimas mayor que el esperado por el gobierno y la mediana de los economistas encuestados en marzo por la autoridad monetaria. El desempeño de la actividad también superó al de 2012, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) registró una expansión de 3,7% en términos reales.
El último trimestre del año dejó atrás la caída que tuvo lugar en la economía local durante el período julio-setiembre, de 0,9% desetacionalizada respecto al trimestre anterior. La expansión durante el último cuarto de 2013 fue de 2% frente al trimestre inmediato anterior, la mayor desde el el inicio de 2012.
El motor de la actividad local durante el último año fue la demanda doméstica. Si bien el consumo de los hogares registró una leve desaceleración –de dos décimas de punto, a un crecimiento de 5,3%–, mantuvo una tasa de expansión mayor a la economía en su conjunto.
La instancia final de las obras de Montes del Plata llevaron a un fuerte enlentecimiento de la inversión, que pasó de crecer a una tasa de 19,2% en 2012 a un ratio más moderado de 6,2%. Las exportaciones, en tanto, se estancaron en su expansión, con una variación de apenas 0,1% respecto a 2012.
A nivel de los sectores de actividad, el único que mostró una caída en su expansión fue la industria que se contrajo 0,4% en el año. El agro mostró una expansión alineada con la economía en su conjunto, de 4,6%, mientras que sectores clave como el comercio y la construcción, mostraron tasas moderadas de crecimiento, de 2,8% y 1,4%, respectivamente.
Sorpresa y mesura
Los analistas privados consultados por El Observador coincidieron en que el dato del PIB del último trimestre de 2013 los “sorprendió” y estuvo por encima de lo que esperaban. Destacan que es un “buen dato” que la economía uruguaya creciera a una tasa interanual de 4,4%, pero advierten que también se confirmaron algunas luces amarillas.
El economista Alfonso Capurro de CPA Ferrere indicó que más allá “del dato positivo” que mostró el último trimestre, la economía uruguaya –excluyendo la generación de energía eléctrica– “se está desacelerando. Quizás menos de lo que pensábamos”, reconoció. La consultora no definió aún si corregirá su proyección de crecimiento para 2014 que hoy está entre 2% y 3%. Por otro lado, Capurro advirtió que un dato “preocupante” que dejó el último trimestre fue que las exportaciones no crecieron y que el nivel de inversión privada aparece “estancado”.
“Hubo varios sectores que tuvieron un desempeño mejor al que se esperaba sobre todo por la demanda interna. Eso quedó reflejado en la aceleración de las importaciones y el mayor déficit en cuenta corriente”, explicó el socio de Vixion Consultores, Aldo Lema.
Precisamente, para el experto algunos desequilibrios se “profundizaron” como el déficit de cuenta corriente que refleja que existe una “alta dependencia” de la demanda interna que hay que “tomar con cautela” a la hora de extrapolar estas cifra para el futuro.
Por otro lado, un dato positivo que destacó Lema fue la mayor incidencia que mostró sobre el PIB local el desempeño de la economía extraregional frente al comportamiento que tuvo el contexto regional (por Argentina y Brasil). Lema mantiene su proyección de crecimiento de 2% a 3% para 2014.
En tanto, la economista, Mercedes Comas de PwC, indicó que el aumento de la actividad primaria del último trimestre –influenciada por los trabajos de exploración petrolera en la plataforma marítima– fue algo que “no tuvo en cuenta” a la hora de estimar la evolución de este sector.
Mientras que en la industria, la reapertura de la pastera UPM también “tuvo su peso”, añadió. La experta coincidió con Capurro en que la principal inquietud a futuro es el desempeño de las exportaciones. “Es la gran preocupación. El panorama no va ser muy distinto este año. En ningún caso vemos una expectativa de mejora y con precios a la baja. Las ventas a Argentina y Brasil vienen con bajas. El sector más expuesto es la industria”, aseguró.