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Crédito al consumo completó siete meses de estancamiento

La suba del dólar puede desincentivar aun más la toma de financiamiento en próximos meses

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19 de junio de 2018 a las 05:00

El crédito al consumo se mantuvo estancado en abril. A diferencia de meses anteriores, los indicadores muestran que la situación es similar entre los grandes actores del mercado. El escenario de estancamiento en el financiamiento que toman las familias se da en un contexto en el cual el consumo afloja su dinamismo, pero continúa como uno de los principales impulsores de la economía.

Durante el cuarto mes del año, el Índice de Crédito al Consumo de El Observador (ICC-EO) se ubicó en los mismos niveles que el año pasado, sin subas ni bajas. De esa manera, completó siete meses consecutivos en los cuales no tuvo variaciones –al alza o a la baja– de una magnitud mayor a 1%. Eso permite hablar de un escenario de estancamiento en el cual los niveles se mantienen, pero no existe evolución en ninguna dirección.

El indicador releva la totalidad del crédito vigente otorgado por los bancos locales, cooperativas, casas financieras y administradoras de crédito a las familias uruguayas destinado al consumo. Los números se expresan en pesos constantes, lo que implica que se descuenta el efecto de la suba de precios. Al mismo tiempo, se excluyen los créditos para la compra de vivienda y los préstamos automotores.

El estancamiento del crédito al consumo se da en paralelo con una caída de la confianza de los consumidores, que en los primeros cuatro meses del año se mantuvo 2,2% por debajo de igual período del año pasado, según el indicador que realiza la Cátedra Sura de Confianza Económica, de la Universidad Católica y Equipos Consultores.

El indicador muestra que los uruguayos mantienen una importante cautela a la hora de evaluar la situación y el porvenir de la economía. Desde 2015, el indicador se mantiene en la zona de "moderado pesimismo", con una caída desde a principios del año pasado amagó con pasar a la zona de "moderado optimismo".

El poder de compra de los hogares mantiene su aumento y el salario real crece a una tasa de 2,7%, ligeramente superior a la economía en su conjunto y en línea con la expansión de 2,8% del consumo de los hogares.

Esto indica que el aumento del gasto está siendo costeado por la suba de los ingresos de los hogares y no se sostiene en un proceso de endeudamiento.

Uno de los elementos que se encuentra detrás de la baja de la confianza económica y por ende, de las decisiones de restringir el uso del crédito como instrumento financiero, es la debilidad del mercado laboral.

De cara a los próximos meses, la fuerte suba del dólar –en particular durante el mes de mayo– puede pesar para reducir aún más la confianza económica, lo que podría constituir un menor incentivo para la toma de financiamiento.

Entre las principales instituciones involucradas en el crédito al consumo, la única caída tuvo lugar en la banca pública, donde se redujo un leve 0,4% respecto a igual mes del año pasado.

En la banca privada hubo un crecimiento de 0,5%, similar a la expansión en las administradoras de crédito.Añadió que "la inflación sube, en forma moderada, pero afecta al salario real y en las perspectivas del consumo está la preocupación por el deterioro del desempleo".

Consumidores más moderados

La mayor moderación de los consumidores se nota, por ejemplo en el comercio automotor. Entre enero y mayo se vendieron 2.000 vehículos nuevos menos que en igual período de 2017.La comercialización registró en mayo una caída de 18,5 % interanual, con 4.010 unidades comercializadas frente a 4.919 en igual mes de 2017, según los datos que publica la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (ACAU). Ese mes el billete verde subió casi 10%, su mayor aumento mensual en casi 8 años, y la perspectiva de los expertos es que se mantenga por encima de los $ 30 en los próximos meses.

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