Chris Namús, Cecilia Comunales, el Ratón Herrera y Noe González no pelearán más en Uruguay porque sus promotores abandonaron la actividad. ¿Qué hay detrás de toda esta movida? Una intrincada lucha de poderes sobre la que El Observador indagó con dos voceros de los bandos enfrentados. El jueves Sebastián Revetria anunció que abandonaba sus funciones como promotor y Namús dejó el deporte. Después lo siguió el empresario Sergio Márquez, quien maneja la carrera de Comunales, Herrera y González. “No pelean más en Uruguay”, dijo.

Revetria y Márquez afirmaron que los gastos para organizar veladas profesionales son muy elevados. Elevaron sus quejas en dos órbitas: lo que les cobra la Intendencia y lo que les pide la Federación. Además, quieren que el Estado tome cartas en el asunto: “Vamos a solicitarle una reunión al ministro (Héctor) Lescano para que intervenga y ponga orden”, afirmó Márquez.

“La Intendencia nos pide antes de cada velada un depósito en garantía de US$ 10 mil en efectivo o con cheque certificado. Lo devuelven unos días después cuando se hace la liquidación. Pero además, nos cobra el 8,33% de las entradas más caras para cada invitación que hacemos. En la última velada yo invité al ringside a 300 gurises del programa KO a las Drogas. Las entradas salían $ 1.000 y por cada una la IM me cobró $ 120. Tuve que pagar $ 36 mil. Un disparate”, contó Márquez, quien lleva 40 veladas organizadas en Uruguay.

Gonzalo Halty, director de deportes de la IM, dijo que Espectáculos Públicos no cobra ese impuesto cuando son organizados por asociaciones sin fines de lucro, pero sí cuando se trata de privados. “De todas formas, ya se formó una comisión para analizar el tema de modo de buscar un punto de cercanía con los interesados. Ahora, decir que por ese impuesto Chris Namús dejó el deporte es inadmisible”, explicó.

Márquez también dijo que la Federación les reclama otro impuesto. “Es otro 9% de la recaudación. Así se nos llevan como el 20% y es imposible ganar algo”. ¿Cuánto sale organizar una velada? “Poner un título mundial en juego no baja de los US$ 3.000. Después hay que traer jueces, pagar pasajes, estadía, alimentación, fijar las bolsas. Se te va un platal”, afirmó Márquez. “A la Federación le ofrecimos incluir boxeadores amateurs en nuestras veladas pero no les sirve”, agregó. Y fue más allá: “Es imposible hacer cosas cuando hay gente que por orgullo propio se quiere meter”, afirmó.

Consultado sobre si aludía al promotor Juan María Vanrell, Márquez afirmó: “Sí, lo hablamos con Sebastián y varios hechos que se han dado en los últimos tiempos nos llevan a pensar que todo esto se trata de revanchismos personales. Supongo que es por lo que pasó con Chris, pero yo también soy empresario y quedo en el medio”, agregó. Vanrell, con su socio Sebastián Amaya, fue manager de Namús hasta que se separó de ellos y pasó a trabajar con Revetria. Ahora Vanrell es el asesor de las nuevas autoridades de la Federación Uruguaya de Boxeo que asumieron en julio.

“Lo que están diciendo estos colegas baratos que tengo son todas mentiras”, replicó Vanrell. “Con la intendencia ya hablamos para que quiten ese impuesto. Ahora, el otro gravamen que cobra la Federación no lo pusimos nosotros. Lo pusieron los malandras (sic) que estaban antes y que ya nos sacamos de encima (se refiere a la anterior comisión directiva de la FUB). Como no tenían idea de nada se les ocurrió cobrar lo mismo que cobraba la Intendencia”. Vanrell dijo que “vamos a cobrar un impuesto pero será de un 1 o 2% de la recaudación, porque somos razonables. Y lo vamos a estudiar. Esto se lo dijimos hace 10 días a Revetria y Márquez y quedó todo bárbaro pero ahora saltan con que no quieren organizar más veladas. Y por mí que no hagan un carajo (sic). El boxeo sin ellos no se muere. Si la gente no va al boxeo porque no hay boxeadores”.