Cuando el fútbol es Bueno o malo
El delantero de Nacional quiere quedarse un año más, pero la oferta de Bologna de US$ 3,6 millones tienta a su familia para que el juvenil emigre en el próximo período de pases
Otra vez, como en enero pasado y después de la polémica salida a Italia de Nicolás “Diente” López, se instala la disyuntiva en el seno de la familia Bueno. Porque el perverso dinero obliga a tomar decisiones. Decisiones inmediatas, a las apuradas y a contrapelo de las ilusiones, porque el fútbol, como negocio impone sus reglas por encima de deseos y sueños. La oferta que Nacional recibió de Bologna de Italia, a través del empresario Pablo Bentancur, seduce al empobrecido fútbol uruguayo y a sus integrantes. Los millones que pagan por el delantero promueven que la familia del joven de Nacional esté interesada en la partida del jugador apenas concluya la temporada en curso.
A pesar de ello, el protagonista de esta historia, Gonzalo, el futbolista de 19 años, que debutó hace menos de un año en el plantel principal tricolor y se ganó la titularidad en los últimos tres partidos, quiere permanecer en Montevideo, incluso a pesar de que su amigo Nicolás López desde Italia le cuenta que disfruta de un contrato millonario y del lujo del fútbol europeo.
“Me gustaría quedarme un año más en Nacional, porque me falta para dar el salto al exterior. Quiero tomar más confianza y mayor roce en Primera división, antes de jugar en un país que tiene un fútbol más exigente”, expresó el jugador a El Observador.
La diferencia entre emigrar o quedarse plantea una gran brecha: los más de US$ 3 millones que ofrece Bologna a Nacional por la ficha del jugador.
El empresario Bentancur propuso a Nacional US$ 2 millones libres por la ficha del jugador. Si a eso se suma el 20% que recibirá el jugador, el 10% del empresario y los derechos de formación, la operación superará los US$ 3 millones. Fuentes del club explicaron a El Observador, que la misma debería rondar los US$ 3,6 millones.
Además, de los US$ 700 mil que le corresponde por la transferencia, Bueno se asegurará un contrato por cinco años de US$ 400 mil anuales. Si se suma todo eso los ingresos para el futbolista en un lustro totalizan US$ 2,7 millones, a los que deben adosarle la posibilidad de mejorar por concepto de premios, primas y aumento de salario, de acuerdo a la evolución de su rendimiento.
El contrato que liga a Bueno con Nacional tiene una cláusula que permite al futbolista pagar US$ 1.000.000 al club y quedar con el pase en su poder. Eso lo puede hacer 15 días después de la finalización del Campeonato Uruguayo; debido a eso la urgencia de los tricolores por resolver el tema.
El mismo caso de Bueno se planteó con Nicolás López, quien, promovido por el empresario Bentancur, en setiembre del año pasado pagó por su libertad y emigró a Roma.
Actualmente Bueno recibe un salario de US$ 5.000 en los tricolores. En Italia pasará a percibir US$ 35 mil.
Al mismo tiempo, la polémica se instaló en el seno de la directiva. La mayoría quiere negociar a Bueno en el próximo período de pases por esos US$ 2 millones libres que ofrecen al club. Un grupo minoritario quiere retenerlo para que el futbolista madure en el fútbol local y pueda realizar un recorrido similar al de Sebastián Coates, que luego de tres años de crecimiento permanente en el primer equipo albo, fue transferido en US$ 12,5 millones a Liverpool inglés. También varios dirigentes consideran que no siempre van a tener el mismo éxito que con Coates, por las necesidad económica de la familia y la consolidación futbolística del jugador.
En la interna del club valoran que la operación total por unos US$ 3,6 millones es buen negocio, si se compara que por Santiago “Morro” García el club brasileño Atlético Paranaense pagó US$ 4 millones por el total de la operación, o que el año pasado rechazaron desprenderse de la ficha de Sergio Cortelezzi, por la que Bentancur quería pagar US$ 1 millón –igual que en el caso de López– y el jugador fue bajado a Cuarta división.
Lo que dice Bueno
“Recibí varias ofertas, pero ahora pienso en Nacional, en el Clausura, en el clásico, en ese partido que te marca, en ganar el Uruguayo... y la verdad es que me gustaría jugar más tiempo en Nacional”, subrayó el futbolista.
“Mi padre y mi madre me dicen que me quede tranquilo, que me mantenga por fuera del tema, que me dedique a jugar, que del resto se encargan ellos. Por esa razón puedo entrenar normalmente a pesar de lo que se dice de mi posible salida del club. No es bueno entrar en la manija de los rumores”, dijo a El Observador y agregó: “Los mejores consejos me los dan mi padre y mi madre”.
El delantero se ilusiona con ir a Londres 2012. “A los Juegos Olímpicos los miro de reojo. Es una buena oportunidad que se me presenta y la gente tiene muchas ilusiones acerca de lo que pueda suceder con el equipo”.
“Doy cuatro años de ventaja en la selección olímpica, pero estoy brindando lo máximo para ganarme un lugar”, agregó el futbolista que está en la lista de Tabárez y que ingresa en la vorágine de resolver su futuro en medio de la definición del Uruguayo y su participación en Londres 2012.