Pablo Cuevas no deja de sorprender con varias de sus jugadas más allá de los resultados. Tanto su revés a una mano como cuando muchas veces juega con top spin, han dejado a muchos con la boca abierta.
Pablo Cuevas no deja de sorprender con varias de sus jugadas más allá de los resultados. Tanto su revés a una mano como cuando muchas veces juega con top spin, han dejado a muchos con la boca abierta.
Pero lo que realizó este domingo en la final del ATP de Estoril ante el griego Stefano Tsitsipas ha sido realmente excepcional.
En pleno segundo set y en un ida y vuelta que duró cerca de un minuto, el salteño definió el mismo a lo Ronaldinho, mirando para otro lado y con la raqueta entre las piernas cuando se acercó a la red, haciendo estéril el esfuerzo de su oponente por llegar a la pelota.
Finalmente, el griego, número 10 del ranking ATP, se llevó la final por un 6-3 y 7-6 (4).
Pese a la derrota, el uruguayo trepará 16 puestos en el ranking ATP que se dará a conocer este lunes y quedará en el lugar 51 luego de los 160 puntos que obtuvo en Estoril en donde entró como lucky loser.