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La recuperación del número uno del tenis uruguayo, Pablo Cuevas, continúa por buen camino, aunque un poco más lento de lo previsto en las últimas semanas. Por esa razón, el tenista descartó su idea de retornar a las canchas en Miami, el 21 de marzo, donde pensaba volver a competir luego de 10 meses de ausencia en el circuito de la ATP.

La nueva posibilidad ahora para el retorno es el encuentro de Copa Davis que Uruguay deberá asumir frente a Chile entre el 6 y el 8 de abril.

El equipo celeste tendrá en esa serie la posibilidad de avanzar hacia el playoffs con uno de los perdedores del Grupo Mundial y soñar con el ascenso al círculo de privilegio por primera vez en su historia.

Cuevas aseguró a El Observador que “el médico dijo que si todo va bien”, podrá estar para la Davis.

“Va depender de cuándo empiece a moverme y a jugar puntos, pero la idea es estar. Todavía tengo tiempo y ojalá esta última parte de la evolución sea rápida”, agregó el tenista que en febrero, ante Chile, integró el equipo pero no jugó.

Cuevas está ausente de la competencia desde mayo de 2011 cuando debió retirarse de la primera ronda de Roland Garros por una rebelde lesión en su rodilla.

El edema óseo es una lesión dolorosa, que intentó superar durante meses pero que, finalmente, lo llevó al quirófano a principios de octubre pasado. Desde ese entonces, pasó por varias etapas en el camino a su recuperación y en diciembre empezó con los primeros movimientos dentro de la cancha. Entre esa fecha y enero de este año, Cuevas hizo una muy buena pretemporada y ahora entrena en Buenos Aires bajo las órdenes de su nuevo técnico, el argentino Alberto Macini, que lo dirige desde el pasado 15 de febrero.

El pasado viernes le practicaron una nueva resonancia magnética y como resultado arrojó que el edema había disminuido, lo que se constituyó en una buena noticia.

En los primeros días de febrero, el estudio reveló que el cartílago se había formado, pero que estaba apareciendo nuevamente el edema. Si bien no era demasiado preocupante, Cuevas aflojó la intensidad de los entrenamientos pero nunca paró.

“Lo bueno de este nuevo resultado es que seguí entrenando y en 25 días disminuyó”, dijo Cuevas, quien por prescripción médica todavía tiene que seguir respetando el dolor por algunas semanas. “A medida que el dolor me lo permita iré sumándole carga a los entrenamientos y empezar a moverme con mayor libertad y jugar puntos. Todavía no me dio el ok para eso, pero queda poco”, explicó el tenista.

Cuevas vuelve este lunes al entrenamiento con la esperanza de estar en la nueva instancia de Copa Davis para defender a Uruguay.