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La piel es el órgano más extenso del cuerpo y se vuelve más sensible durante el embarazo, lo que requiere una atención especial.

Una buena conducta en cuanto a cuidados es fundamental durante y después de esta etapa.

Hay cuatro premisas básicas que cualquier embarazada debe adoptar, según la editora de Bebès y más, Lola Rovati: una buena hidratación de la piel de todo el cuerpo, un protector solar facial alto, una crema antiestrías a partir del tercer mes y una dieta balanceada.
La embarazada tiene la piel más sensible a los rayos del sol y en poco tiempo puede broncearse. También pueden surgir manchas irregulares de color marrón que aparecen en la cara, llamadas cloasmas o melasmas, que se deben a la suma de la acción hormonal y de la exposición al sol.
Puede ser que debido al aumento de estrógenos durante el embarazo aparezcan verrugas, pero seguramente las mismas desaparecerán después del parto. De todas maneras, si se nota un crecimiento, cambios en la forma o color de las verrugas o lunares, hay que acudir al dermatólogo.
Por otra parte aparecen estrías, que son la consecuencia de lesiones que se producen en la parte más profunda de la piel, cuando las fibras de colágeno y elastina de la dermis se rompen. Aparecen más frecuentemente en vientre, senos, muslos, cara interna de los brazos, abdomen y caderas. Son casi inevitables, durante el embarazo entre 70% y 90% de las mujeres las desarrollan, pero no comprometen la salud ni el funcionamiento del organismo.
En cuanto a la dieta es necesario hidratarse por dentro con dos litros de agua diarios y consumir alimentos ricos en antioxidantes y vitamina C presente en kiwi, brócoli, tomate, frutilla, ananá, naranja y limón
La fluctuación de las hormonas, sobre todo en el primer trimestre, puede producir cambios bruscos en la textura de la piel. Aparecen várices, estrías y algunas veces picor en la piel y retención de líquidos. La mayoría de estos cambios desaparece naturalmente después del parto. Pero para informarnos más sobre el tema hablamos con la dermatóloga Mariela Álvarez.

¿Hay que cuidar de manera especial la piel durante el embarazo?
Sí, por supuesto. Debido a varios factores la mujer embarazada experimenta cambios que son fisiológicos y naturales, pero que influyen en muchos órganos del cuerpo, uno de ellos es la piel. Como consecuencia de cambios hormonales, vasculares y metabólicos se originan trastornos que pueden ser los considerados "naturales" o bien aquellos que, a veces, pueden dar lugar a diferentes patologías. Por ejemplo, los dermatólogos sabemos que es muy frecuente que la piel tenga cambios de pigmentación. Es natural en todas las mujeres embarazadas el tener cambios de pigmentación en las mucosas y en la lína media del abdomen; sin embargo, también puede darse lo que no esperamos, es decir, la patología. Esta se llama melasma y es básicamente una pigmentación más marcada en la zona convexa de la cara, la zona malar y de la frente. En la mayoría de las mujeres, una vez que sucede el parto y pasada la etapa de la lactancia, la patología se resuelve; aunque a veces puede perdurar y esto supone, en muchos casos, un desafío terapéutico.

¿Existen tratamientos para las madres que sufren esta patología?
Existen, sí. Sin embargo, los dermatólogos no recomendamos realizar ningún tratamiento durante el embarazo. En este período es poco lo que puede hacerse, lo ideal es cuidarse de antemano, prevenir el agravamiento de la patología, por ejemplo no exponiéndose al sol. También recomendamos la hidratación de la piel de forma constante para prevenir y combatir la aparición de las estrías. Aplicar para estos casos cremas hemolientes que tengan vitamina A en su composición. Es importante, además, llevar una alimentación balanceada, cuidar mucho el peso y no excederse porque, obviamente, durante el embarazo la piel se distiende (lo que es absolutamente normal) por el crecimiento del bebé dentro del útero, pero si a esto le sumamos el edema (también normal), las fibras de la piel van a sufrir una distensión mayor. Una vez que la fibra se rompe y se produce la estría esta no desaparece. Las estrías son cicatrices que tienen una etapa violácea inflamatoria y que luego quedan de un color blanco nacarado con el tiempo. Es posible disimular las estrías, pero imposible hacer que desaparezcan, por eso es importante la prevención hidratando la piel todos los días.

¿Es aconsejable que la embarazada consulte durante la gestación a un dermatólogo?
Por supuesto, los dermatólogos trabajamos en estrecho conjunto con el área ginecológica y endocrinológica. Es importante saber y conocer que existen tratamientos posparto. Si bien los mismos, en general, deben iniciarse después de que finalice la lactancia, existen y son variados. Los tratamientos disponibles hoy día son tanto médicos como estéticos a través de la utilización de equipos de láser y luz pulsada intensa que ayudan mucho a la mujer.

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A DESTACAR

1 Durante el embarazo pueden surgir en la cara manchas irregulares de color marrón –melasmas– que se deben a un aumento de la acción hormonal y a la exposición descuidada al sol.
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3 Las estrías aparecen como consecuencia de lesiones que se producen en la parte más profunda de la piel, cuando las fibras de colágeno y elastina de la dermis se rompen.
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5 El melasma, en la mayoría de las mujeres, desaparece tras el parto y la etapa de la lactancia. Si perdura supone, en muchos casos, un desafío terapéutico.
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7 Para prevenir la aparición de estrías se aconseja usar cremas hemolientes que tengan vitamina A en su composición.
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9 Es algo normal que las mujeres embarazadas experimenten cambios de pigmentación en las mucosas y en la lína media del abdomen.