De Pelé a un nuevo renacer internacional
En la década de 1960 Santos ganó dos Libertadores de la mano del Rey, en 2003 se quedó en la puerta con una gran generación que aún brilla en Europa y ahora va por la revancha con Neymar
Una delantera que los que peinan canas recitan de memoria: Dorval, Mengalvio, Coutinho, Pelé y Pepe. Para muchos la mejor de una época: la década de 1960. El protagonista: Santos, amo y señor del fútbol brasileño y el único de esas tierras en plantar bandera en la Libertadores por entonces.
Con esa ofensiva, apoyada en otros históricos como el arquero Gilmar y el volante central Zito, Santos destronó en la Copa de 1962 a Peñarol y reeditó el título en 1963 ante el Boca Juniors de Marzolini, Rattin, Grillo, Rojas y Sanfilippo.
También ganó sus dos finales Interncontinentales ante Benfica y Milan mientras que en su país impuso un auténtico imperio.
Eran tiempos donde no existía el Brasileirao (torneo nacional). Pero Santos ejerció su dominio en el torneo estadual (Paulista) ganándolo 11 veces en los 19 años que defendió al club el rey Pelé (1956 a 1974).
O Rei fue goleador del certamen entre 1957 y 1965 y repitió su capacidad goleadora en 1969 y 1973. Un monstruo.
La representación en la Libertadores se decidía entonces a través de la Taça Brasil y Santos la ganó entre 1961 y 1965.
En 1968 conquistaron el torneo Roberto Gomes Pedrosa (Robertao), el embrión del Brasileirao.
Cuando Pelé se fue a jugar a Estados Unidos, Santos sufrió la partida de su histórico ídolo.
Pasaron muchos años para que el equipo volviera a pisar fuerte en la escena internacional. Ganaron la Conmebol de 1998, un torneo de menor jerarquía para sus días de gloria.
Pero a partir de la década de 2000 el Peixe –así se lo conoce porque Santos es una ciudad costera con marcada presencia de la industria pesquera– volvió a las raíces: la apuesta a los juveniles.
Esa tradición data de la década de 1920 cuando el equipo formó una escuadra juvenil y la delantera (Siriri, Camarão, Feitiço, Araken Patuska y Evangelista) llegó a marcar 100 goles en 1927.
Lo mismo ocurrió en la década de 1960 con la generación de Pelé mientras que en 2000 el equipo sembró abajo y cosechó arriba ganando sus primeros Brasileiraos en 2002 y 2004.
Entre medio de esos años el club volvió a la escena internacional. Dirigido por Emerson Leao fue finalista de la Libertadores donde fue superado por Boca Juniors, que atravesaba el mejor ciclo de su historia.
En aquel equipo brillaron el zaguero Alex (hoy en Chelsea), el volante central Renato (jugó entre 2004 y 2011 en Sevilla y acaba de regresar a Botafogo), el armador Diego (militó en Porto, Werder Bremen, Juventus y Wolfsburgo), Ricardo Oliveira (Valencia, Betis, Milan) y sobre todo Robinho (hoy en Milan tras pasar por Real Madrid y Manchester City).
Solo sobreviven el lateral izquierdo Leo quien jugó entre 2005 y 2009 en Benfica y que no jugará en Montevideo por lesión, y Elano que pasó por Shakhtar Donetsk, Manchester City y Galatasaray.
Nacional lo enfrentó en octavos de final y con dientes apretados le arrancó un empate en los descuentos en el Centenario –4-4 con gol de Angbwa Benoit– y 2-2 en Vila Belmiro con goles espectaculares de Fabián O’Neil (tiro libre) y Sebastián Eguren (chilena).
Con la partida de esa generación Santos mantuvo su trabajo en formativas y ganó los Paulistas 2006, 2007, 2010 y 2011.
Los Diego y Robinho de ayer se llaman ahora Ganso y Neymar.
El club tiene una concentración para más de 100 juveniles en su estadio Urbano Caldeira del barrio Vila Belmiro, un gran equipo de detectores de talentos y coordinadores de juveniles y es pionero en los trabajos de fisiología para moldear sus talentos de fútbol base. Habrá sucesores entonces para los Ganso y Neymar.