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Lo mejor
El gol de Darío Rodríguez. El experimentado jugador se merecía convertir un gol que significara tanto. Hace dos años muchos ya lo consideraban un ex jugador y es ahora pieza clave del equipo de Diego Aguirre.

Lo peor
Cuando no hay problemas, se inventan. Ya no quedaba casi nadie en el Centenario salvo los argentinos, que por motivos de seguridad debieron aguardar en la América mientras se retiraban los hinchas de Peñarol. Unos tres hinchas, ubicados en la zona destinada a la prensa, le gritaron a los de Liniers y generaron la reacción de los argentinos.

Lo destacado
Sebastián Taborda y Maximiliano Arias fueron dos de los futbolistas que concurrieron al estadio a ver a Peñarol y vieron el encuentro ubicados en la zona de las cabinas de prensa.

Lo curioso
La pobre fotógrafa que quedó sola en la cancha. El partido ya había terminado hacía al menos media hora. La muchacha pasó solita frente a toda la hinchada de Vélez –que debió permanecer en el Centenario varios minutos- cargada con su cámara, computadora y una valija. Los más amables le pedían una foto. La aplaudieron todos.

Aplausos
Para el recibimiento al equipo. Los hinchas de Peñarol venían preparándose desde hacía días y las bengalas, el humo y los fuegos artificiales marcaron el espectacular recibimiento al plantel. La nube que se formó a raíz de los fuegos de artificio llevó a que el encuentro comenzara unos minutos más tarde.

Silbidos
Para el Tanque Silva. Cuando el jugador fue sustituido en la segunda mitad se cayó el Centenario. El delantero uruguayo fue anulado por la defensa mirasol.

La frase
“No me pareció una visita feliz”. Ricardo Rachetti, dirigente de Peñarol con respecto a la visita del presidente José Mujica a Los Aromos.

Lo diferente
Ver a los taludes con gente. Los mismos no se habilitaban desde el partido entre Uruguay y Costa Rica, que clasificó a los celestes al Mundial de Sudáfrica. Si bien no se agotaron, le dieron un toque diferente a la Ámsterdam y Colombes.

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