Cómo impedir que se escape una lágrima de los ojos. Cómo impedir no gritarlo desde lo más profundo del sufrimiento. Cómo impedir desahogarse. Cómo impedir no acordarse del viejo. Cómo impedir no tener presente a la hija que sufre a la distancia. Cómo diablos explicar este momento. Es único. Inexplicable. Y duplicado por el hecho de ser Argentina. El eterno rival. Mire: no tengo idea cómo vuelvo porque voy a perder el bus. Pero esto paga todo.
Dejó otro estadio mudo
En una noche para el infarto, en Argentina, contra el local con todas sus estrellas, incluido Messi, Uruguay ganó por penales y clasificó a semifinales