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A veces en las crisis surgen las oportunidades. El ingeniero en computación Antonio López y el médico Álvaro Margolis trabajaban juntos en el Banco de Previsión Social (BPS) en un proyecto de informatización de las áreas clínicas de la institución. Pero en 2003, la crisis económica de Uruguay hizo que Margolis no pudiera continuar el proyecto.

Como tantos otros uruguayos sin trabajo, al médico se le planteó la disyuntiva de emigrar o “pensar en hacer algo desde Uruguay”. Vio en la prensa un aviso de la incubadora de empresas Ingenio y pensó que podía ser una buena oportunidad para desarrollar un emprendimiento propio. Se comunicó con López, que –también alejado del proyecto del BPS–, se encontraba trabajando circunstancialmente en EEUU y le planteó su idea. Juntos armaron la propuesta de EviMed para Ingenio. “Para cualquiera de nuestros perfiles, el mercado era el mundo, pero por motivos personales queríamos quedarnos en Uruguay”, explicó Margolis.

EviMed comenzó a funcionar en 2004 y se dedica a la educación médica continua, la consultoría de servicios médicos y el desarrollo de software para el área.

“Álvaro (Margolis) es un experto en educación médica continua, y yo veía en esa área potencial para la aplicación de tecnología. Además es una gran oportunidad para Uruguay, porque la educación a distancia, apoyada en tecnologías de internet, es un producto muy exportable”, aportó López.

La nueva empresa se enfrentaba a un nicho en el que aún no había mucha experiencia, pero sí interés a nivel institucional. Cargados de conocimientos teóricos, pero sin antecedentes empresariales, ingresaron a Ingenio con un plan de negocios muy ambicioso que fueron reformulando y que hoy ha madurado en dos grandes líneas. Por un lado, ofrecen el sistema de información o historias clínicas electrónicas, que comprende un software básico sobre el cual se implementa diversas versiones adaptadas a las especialidades médicas y que está actualmente en curso en algunos centros. Un modelo pensado para ser trabajado solo en Uruguay.

La otra propuesta, basada en la educación, es en la que se han enfocado principalmente porque tiene mayor potencial de exportación. Implica la actualización profesional de los médicos después de que se reciben y hasta su jubilación. “Existe una demanda, que en Uruguay no está formalizada, pero en otros países los médicos tienen que recertificarse periódicamente”, explicó López.

El modelo de negocios que está implementando Evimed y que, según los socios está funcionando “muy bien”, es la generación de contenidos con expertos desde Uruguay para exportarlos a otros países.

Además en Uruguay también ofrecen el servicio educativo, pero de forma permanente desde que comenzaron en 2004. “Tenemos suscriptores, patrocinadores y avisadores para nuestro sitio web y boletines semanales”, explicó Margolis.

También han trabajado en proyectos de consultoría de informática de salud con la Fundación Peluffo Giguens o proyectos para empresas de salud o software como Tata, Genexus y Geocom.

Disciplinas integradas

Antes de formar la empresa, los socios se asesoraron con el director de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de la República, Gabriel Kaplún, en aspectos de comunicación educativa y cómo hacer que la interacción favoreciera el aprendizaje de los participantes de los cursos. Finalmente crearon un diseño metodológico, que según explicó Margolis, “produce cambios en la práctica clínica”, basados fuertemente en tecnologías de la información y comunicación.

“La tecnología que aplicamos es simplemente un medio. Ofrecemos diseñar e implementar intervenciones educativas que tengan luego un impacto en la atención médica”, dijo Margolis.
En base a esto, EviMed organiza actividades educativas que alternan encuentros presenciales y virtuales, adaptándolos a las necesidades de los profesionales destinatarios. Proponen la discusión de casos en grupos pequeños para propiciar la reflexión y discusión para aprender de las experiencias propias. Las actividades son secuenciales con la intención de crear comunidades de aprendizaje, La tecnología se integra a la propuesta para generar mayor cantidad de “horas de contacto docente”. “La mayoría de las actividades sí se apoyan mucho en internet, pero en un concepto de web 2.0: con mucha interacción, que es un aspecto fundamental para la reflexión y el aprendizaje”, enfatizó Margolis.

El salto

Este mes Margolis y López tienen planificado comenzar a trabajar con el Centro de Control de Enfermedades (CDC) del gobierno Federal de los Estados Unidos. “Vamos a hacer un conjunto de actividades para el tema dengue en Puerto Rico, donde el CDC tiene su sede”, contó el médico. Para este proyecto la organización estadounidense reclama educación con interactividad, y en eso se encuentran trabajando hoy. (ver Apunte).

Puerto Rico tiene unos 12.000 médicos. El año pasado el estado asociado sufrió una intensa epidemia de dengue y frente a esto se decidió capacitar masivamente a los médicos para mejorar la atención.

“De esos 12.000 médicos, 8.000 hicieron un curso introductorio de cuatro horas que no fue del todo eficiente. Logró concientizar a la comunidad médica en el tema, pero no generar un cambio de práctica”, sintetizó Margolis.

EviMed trabajará con ese conjunto de médicos para ofrecerles una actividad de impacto, con encuentros presenciales y a distancia, presentando casos y con boletines periódicos.

“Para nosotros este trabajo es un antes y un después, que nos permitirá presentarnos ante cualquier institución de cualquier país con un respaldo importantísimo”, celebró el médico.

EviMed no trabaja con un mercado convencional y la inserción en otros países no les ha resultado fácil.

“Hemos tenido fracasos y muchos viajes. Nos pasamos años tratando de entrar a México e hicimos algunas experiencias fallidas. No es sencillo entender cuál es el modelo para ingresar a ciertos lugares y estamos probando aún distintas cosas”, fundamentó Margolis.

Desde hace unos años trabajan fuertemente en Puerto Rico, un mercado al que accedieron a través de una conexión que les proporcionó la empresa Infocorp, que tenía como cliente a la aseguradora médica local Triple-S. Infocorp detectó que EviMed podía ser útil para el proyecto de mejora de calidad y a partir de esa experiencia los socios fueron adquiriendo conocimientos de como proyectarse hacia el exterior.

“Estamos diseñando un plan de cómo cubrir América Latina para que nos vean también en otras regiones. Trabajar con instituciones gubernamentales o aseguradoras o de la mano de sociedades científicas y con la industria farmacéutica financiándonos también”, contó Margolis.

Entre los patrocinadores y avisadores con los que han trabajado hasta hoy se encuentran empresas como Roemmers, GlaxoSmithKline, Haymann, Spefar, Pfizer, AstraZeneca, Abbott, Roche, Clausen y Celsius. Y también han patrocinado sus cursos el Hospital Británico y la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer.

Si bien su foco de trabajo está puesto en América Latina, desde fuera de la región son vistos con mucho interés. Fueron los únicos invitados de América Latina a un congreso en Munich, realizado en junio, para explicar su experiencia de trabajo con proyectos internacionales y en educación médica continua.

Apuesta

“Esta empresa se ha sustentado en base a nuestras inversiones y realmente desde el punto de vista de los resultados económicos creemos que puede haber un salto grande si cerramos todos los proyectos que tenemos en trámite”, evaluó Margolis.

Los emprendedores dicen que han ido madurando su trabajo a lo largo de los años y que ahora sienten que es razonable que trabajen a tiempo completo para EviMed, porque su potencial de expansión es muy grande. Hasta ahora vienen registrando un crecimiento del 50% anual.

“Aún estamos en un nicho en el que no hay experiencia como la que nosotros generamos y pensamos que el crecimiento va a ser mucho mayor a partir de ahora, porque estábamos en un círculo vicioso: no terminaba de ser rentable la empresa y no nos podíamos dedicar por completo”, comentó Margolis. Hoy la empresa alcanzó la rentabilidad. “Uno tiene que estar un poquito loco para tirarse a hacer estas cosas, pero ese es el espíritu emprendedor”, remató el médico.

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