ver más

Las revelaciones de 80 antiguos internos de campos de prisioneros políticos en Corea del Norte dan una real magnitud de lo que se vive en ese país marcado por el hermetismo y los excesos de sus líderes. Tomemos por ejemplo a Shin Dong-hyuk, de 30 añós, quien nació en un campo de prisioneros políticos, concebido por una pareja a la que obligharon a unirse.

Según esta nota del diario El País de Madrid, Dong-hyuk tenía 13 años cuando delató a su madre tras oírle susurrar un plan de fuga. A los 14, asistió a su ahorcamiento público, al tiempo que fusilaban a su hermano mayor. Escapó del gulag con 22 años, el lugar estaba a 65 kilómetros de la distópica capital Pyongyang. Era uno menos de un total de 100.000 internos en campos dentro de este país de 25 millones de habitantes.

"Informé al guardia de sus planes de huir porque así eran las normas. Estaba realmente orgulloso de mí mismo. Pedí a mi supervisor que me diera una ración completa de arroz para llenar el estómago" explicó. Por lo general, el hambre se le quitaba comiendo ratones vivos, a los que mataba si el guardia le daba permiso para hacerlo.

En 2012, Shin publicó su autobiografía Escape from Camp 14, pero ni siquiera semejante relato cuenta todo lo que allí sucede. El informe QUE MANEJA la ONU señala que hay tareas de los prisioneros que llegan a niveles nazis, como por ejemplo incinerar los cadáveres de los muertos de hambre para convertirlos en fertilizantes.

El juez australiano Michael Kirby reclama a la comunidad internacional actuar: No hay excusa para no actuar porque no sabíamos", señala el letrado. La diferencia entre el momento en que fueron divulgados estos testimonios -muchos de ellos ya conocidos- y ahora, es que cuentan con el aval del organismo internacional, que puede terminar impulsando medidas diferentes.

Por supuesto, en ese camino la comunidad internacional puede terminar cruzándose con el veto de China, aliado estratégico y principal respaldo del despótico régimen de Kim Jong-un, quien no se priva de privilegios como por ejemplo el mediático partido de basket que organizó en su país junto a basquetbolistas norteamericanos contratados y el ex NBA Dennis Rodman, quien finalmente .

Los testimonios públicos y privados alcanzan a algunos guardas como Ahn Myong-chol, quien mató a palos a un preso por comer demasiado despacio. ¿La consecuencia? Nada de castigos, sino el derecho de asistir a la universidad.

Seguí leyendo