Diálogo sin precedentes entre Raúl Castro y la Iglesia
Presos políticos cubanos serán trasladados a partir de este lunes a cárceles cerca de sus familias y los enfermos a hospitales
Presos políticos cubanos serán trasladados a partir del lunes a cárceles cerca de sus familias y los enfermos a hospitales, un paso que podría llevar a liberaciones tras un diálogo sin precedentes entre el presidente Raúl Castro y la Iglesia Católica.
El opositor Guillermo Fariñas, en huelga de hambre desde hace tres meses, dijo el sábado a la AFP que el obispo auxiliar de La Habana, Juan de Dios Hernández, lo visitó para informarle de la decisión que el Gobierno comunicó al propio cardenal Jaime Ortega.
"La Iglesia los llama pasos previos. A fines de esta semana podría haber otra reunión con Raúl para hablar de algunas liberaciones. Lo seguro son los traslados a partir del lunes", reiteró Fariñas el domingo por teléfono desde el hospital de Santa Clara (centro), donde sigue el ayuno en reclamo de excarcelación de 26 disidentes enfermos.
Las Damas de Blanco, esposas de presos políticos, se reunieron el sábado con Ortega y este domingo realizaron su marcha habitual por la Quinta Avenida, tras la misa en el templo de Santa Rita, oeste de La Habana, "muy esperanzadas", afirmó a AFP Berta Soler, una de sus líderes.
"Las gestiones van avanzando, de forma escalonada. No podemos pensar que van a abrir inmediatamente las rejas y salir todos simultáneamente. No sabemos ni cuántos, ni cuándo, ni la demora en subir otro escalón, pero tenemos fe", dijo Laura Pollán, la otra líder.
La autorización de mejoras para los presos, confirmada por una fuente de la Iglesia que pidió anonimato, sería fruto de la reunión que sostuvo el miércoles Raúl Castro con Ortega y el presidente de la Conferencia Episcopal, Dionisio García, primera desde que relevó en el poder a su hermano Fidel en 2006.
"Sería una excelente noticia. Es algo que habíamos pedido. De todo eso se habló en la reunión. Es un proceso", declaró a AFP monseñor García, arzobispo de Santiago de Cuba (oriente).
Monseñor Jorge Serpa, obispo de Pinar del Río (oeste) y encargado de la Pastoral Penitenciaria de la Iglesia, destacó el "beneficio humano y social", pues las familias deben "hacer sacrificios" para ver a sus presos por problemas de transporte, y serviría para "limar asperezas".
"Hay seriedad en las conversaciones. Esperamos que paulatinamente se vayan dando pasos como acercar a los internos a donde están sus familias, la atención esmerada a los enfermos, y algún tipo de libertad extrapenal", comentó a la AFP el arzobispo de Holguín, monseñor Emilio Aranguren.
La disidencia calcula que 17 opositores están en cárceles fuera de sus zonas de residencia y unos 25 los enfermos, de unos 200 que dice existen en Cuba, aunque el gobierno no los reconoce.
El opositor Oscar Espinosa, condenado a 20 años en 2003 y excarcelado por enfermedad, estimó que las mejoras reforzarán la esperanza de los presos -con 12 de ellos se comunicó en estos días- y manifestó "absoluta confianza" en la gestión de la Iglesia.
"Que el Gobierno haya hecho pública la reunión muestra que hay seriedad", dijo su esposa Miriam Leyva, y el opositor moderado Manuel Cuesta opinó que tras estos "primeros pasos" Fariñas debe "flexibilizar".
Fariñas, psicólogo de 48 años, quien inició su ayuno el 24 de febrero, un día después de la muerte del preso opositor Orlando Zapata, dijo confiar en la Iglesia y estar dispuesto a dejar su protesta si el Gobierno libera a 10 o 12 presos y define un calendario para otras excarcelaciones.
Pero un sector de la disidencia es escéptico. El presidente de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos, Elizardo Sánchez, dijo guiarse "por hechos" y "aún no tenemos nada".
"Habrá uno que otro liberado, ojalá no pasen a ser lo de siempre: monedas de cambio del Gobierno", manifestó la opositora Martha Beatriz Roque.
Raúl Castro, que considera a los opositores de "mercenarios" de Washington, advirtió en abril que no "cederá al chantaje", al rechazar la crítica internacional sobre derechos humanos.
(AFP)