Dieta tecnológica para familias
¿Quiénes pasan más tiempo frente a las pantallas? Los padres se conectan más de nueve horas al día, más que los adolescentes. Aquí, cómo instaurar reglas de uso de dispositivos para grandes y chicos
Quiere que sus hijos dejen sus teléfonos y vuelvan al mundo real? Un estudio sugiere que, antes de lanzarse a disertar sobre cómo en estos días solo se les puede ver la parte superior de sus cabezas porque están siempre frente a algún dispositivo, quizá desee hacer un balance de lo que sus propios hábitos de tecnología les están diciendo a ellos.
Los padres pasan un promedio de 9 horas y 22 minutos por día mirando pantallas y solo una hora y media de eso tiene fines laborales. Así, los padres utilizan sus dispositivos tanto como los adolescentes. El padre promedio gasta alrededor de media hora más al día frente a las pantallas que el adolescente promedio.
Common Sense Media, una organización sin fines de lucro dedicada al estudio de los efectos de los medios en los niños, consultó a 1.700 padres acerca de sus hábitos y los de sus hijos y cómo gestionan la tecnología en familia. El estudio se centró en padres de niños de 8 a 18 años.
La televisión fue el más común de los medios nombrados por los padres, seguido por los videojuegos y las redes sociales.
Algunas de las respuestas de los padres son un poco contradictorias. Por ejemplo, 43% de ellos dice estar preocupados porque sus hijos pasan demasiado tiempo en línea, pero un 78% piensa que ellos mismos son buenos modelos a seguir.
"Los padres son los maestros más importantes y los modelos de conducta que tienen los niños", dijo Jim Steyer, director ejecutivo de Common Sense Media. "Este es un clásico: 'haz lo que yo digo, no lo que yo hago'".
Por otro lado, el estudio halló que los padres hispanos, que pasaban alrededor de 10 horas al día conectados y eran más propensos a hablar con sus hijos sobre las actividades en línea, en realidad eran los más preocupados por los efectos negativos de estas sobre sus hijos.
En general, la mayoría de los padres encuestados –un 94 %– piensa que la tecnología tiene beneficios para sus hijos. Cuatro de cada diez padres dijeron que las redes sociales los ayudan en sus relaciones amistosas.
Estas respuestas muestran que la discusión pasó de estar centrada en el tiempo dedicado a los medios de comunicación a centrarse en lo que se hace con ese tiempo.
"Usted puede usar su ejemplo para enseñar a sus hijos que la tecnología es una herramienta y puede ser genial, dependiendo de cómo la use y cuánto", señaló Steyer. Lo más importante es que los padres tienen que establecer sus propias reglas sobre lo que es una dieta saludable de tecnología.
Medidas de precaución
Para evitar que los niños vean accidentalmente contenido sexual, sean estafados, acosados o intimidados en la red; o que simplemente pasen demasiado tiempo frente a una pantalla, hay algunas protecciones simples que pueden aplicarse. Por ejemplo, una de ellas es posicionar la computadora en su habitación de forma que se pueda ver lo que se trae entre manos cuando se pasa por ahí.
Pero, ¿cuál es la herramienta más importante para evitar que caiga en la trampa de la pantalla? La conversación. Mucha conversación. Esa, dicen los expertos en crianza, debe ser la primera línea de defensa.
Los padres también tienen que explicarle a los niños lo que pueden llegar a enfrentar al utilizar dispositivos e
internet. Se debe discutir de antemano qué hacer si un amigo les muestra algo inadecuado. Hay que brindarles suficiente conocimiento y confianza.
Estas conversaciones tienen que ser continuas, dijo Clayton Ostler, director de producto en Net Nanny, una aplicación de control parental. "Establezca reglas básicas como una familia antes de soltarlos. Si lo hace cuando son pequeños, no deberá discutir con un joven de 16 años acerca de la privacidad", dijo.
Medidas prácticas
Casi todo el software tiene controles. Por lo tanto, antes de dar el primer teléfono de un niño, los padres deben configurarlo por ellos. Otra táctica, esta para los productos de Apple, es la creación de una "cuenta de familia". Con esto, cuando el niño intenta descargar una aplicación, los padres recibirán una notificación.
Luego están las restricciones de contenido en las
aplicaciones. Se pueden desactivar letras de canciones explícitas en iTunes o bloquear el contenido inapropiado en YouTube, por poner dos ejemplos. Otras herramientas, como TeenSafe envían una copia de cada texto que envía y recibe el usuario. También se puede rastrear la ubicación del niño con GeoTracks para saber dónde está.
Otro recurso es que todos los dispositivos se carguen en una zapatilla de enchufes en la habitación de los padres. La idea es que nadie los toque después de un tiempo establecido. Con el 50% de todos los adolescentes que dicen sentirse adictos a sus teléfonos, según un informe publicado por Common Sense Media, cortar el acceso durante algún período de tiempo es imprescindible.
Es importante también modelar el comportamiento correcto: no hay pantallas a la hora de la cena, los teléfonos quedan lejos cuando es momento de conversar y hay que marcar una hora en la que todo el mundo ponga sus dispositivos boca abajo.