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Con su asilo en la embajada de Ecuador en Londres, el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, integra una nómina de célebres asilados. Aunque en circunstancias distintas y por tiempos diferentes, todos estos personajes compartieron el encierro en legaciones diplomáticas.

József Mindszenty: quince años en la embajada

El cardenal húngaro era anticomunista y opositor a la persecución estalinista en su país. En 1949 fue condenado a cadena perpetua por traición y conspiración. En plena Revolución Húngara de 1956 salió en libertad, pero cuando la Unión Soviética retomó el control del país, el clérigo se fue a refugiar a la embajada de Estados Unidos en Budapest, donde vivió entre 1956 y 1971, cuando el gobierno le dio un salvoconducto para exiliarse a Austria. Murió en ese país cuatro años más tarde.

Militares etíopes: van 21 años y siguen

Cuatro miembros de la junta militar que controló Etiopía entre 1974 y 1991 se refugiaron en la embajada de Italia en ese país cuando se acabaron sus funciones. Dos de ellos murieron en circunstancias que nunca se han aclarado del todo, aunque se cree que uno se suicidó en 1993 y que el otro falleció en una pelea en 2004. Los otros dos siguen vivos y llevan 21 años de encierro en la sede diplomática.

Chen Guangcheng: el caso más reciente

El disidente chino estaba en arresto domiciliario por su militancia política y buscó refugio en la embajada de Estados Unidos en su país. Eso sucedió el 22 de abril de este año, y después de ese día las autoridades de los dos países empezaron a negociar el futuro del desertor. Finalmente el político recibió un pasaporte chino y viajó a EEUU, donde se encuentra actualmente.

Manuel Noriega: aguantó 11 días

Estados Unidos invadió Panamá a fines de 1989 y el presidente de facto, Manuel Noriega, se refugió en la Nunciatura Apostólica, sede diplomática del Vaticano. Se sabía que Noriega detestaba el rock and roll y los oficiales de EEUU, que rodeaban la casa, hicieron sonar a todo volumen canciones de ese género. El dictador no aguantó más que 11 días y cuando salió fue arrestado por EEUU como prisionero de guerra. Estuvo detenido hasta 2008, cuando fue extraditado a Francia, y desde 2011 está en una cárcel en Panamá.

Michel Aoun: diez meses en la embajada y 15 años en Francia

El general Michel Aoun fue primer ministro de una de las dos formaciones políticas que se disputaban el poder en el Líbano. Cuando en 1989 Siria ocupó el país, Aoun declaró la “guerra de la liberación”. Pero cuando las tropas sirias invadieron el país en 1990, se refugió en la embajada de Francia en Beirut. Después de diez meses consiguió volar a Francia. Volvió a su país en 2005, después de la retirada de las tropas sirias, y ahora es legislador.

Manuel Zelaya: se fue y volvió

El presidente de Honduras sufrió un golpe de Estado en junio de 2009 y fue sacado del país. Pero el 21 de setiembre regresó clandestinamente y buscó asilo en la embajada de Brasil en Tegucigalpa. Volvió a la calle cuatro meses después, el 27 de enero, cuando tomó posesión como nuevo presidente Porfirio Lobo.

Mohamed Najibulá: en la ONU

Era el presidente afgano pero en 1992 fue derrocado por los muyahidines. Temiendo por su vida, se escondió en un local de las Naciones Unidas en Kabul, la capital del país. Fue asesinado en 1996, cuando los talibanes tomaron la ciudad.

Héctor Cámpora: escapó cuatro años después

El expresidente argentino Héctor Cámpora, que facilitó el regreso de Juan Domingo Perón a Argentina para su tercera Presidencia, tuvo que esconderse a los pocos días del golpe de Estado de 1976. Se asiló en la embajada de México en su país y a los cuatro años puedo viajar a esa nación.

Morgan Tsvangirai: volvió y es primer ministro

Era el jefe de la oposición de Zimbabwe y en 2008 hubo mucha violencia en su contra, al punto que decidió renunciar a participar en la segunda ronda de las elecciones y se refugió en la embajada de Holanda. Estuvo una semana asilado y después volvió a trabajar, y al día de hoy es el primer ministro del país.

Víctor Haya de la Torre: huyó a los cinco años

Acusado por el gobierno peruano de estar involucrado en un intento golpista, el líder opositor Víctor Raúl Haya de la Torre se refugió en la embajada colombiana en Lima y pidió asilo político. Bogotá se lo concedió en 1949 pero el gobierno peruano negó el salvoconducto para irse del país. Recién salió en 1954, cinco años más tarde.

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