ver más

“La política monetaria es como Pavlov y su perro”, dice George Cooper, gerente de fondos de Londres cuyo libro “The Origin of Financial Crises” (El origen de las crisis financieras) muestra cómo confundidos directivos de los bancos centrales contribuyeron al descalabro.

Ivan Pavlov descubrió que un perro hambriento salivaba cada vez que escuchaba el sonido de una campana; el dinero barato condicionó a los bancos a usar el apalancamiento más que nunca, lo que creó una burbuja de activos que inevitablemente explotó.

Esto se está perdiendo, dice Cooper, en medio del alboroto por los sobresueldos por US$165 millones de American International Group Inc. y la pensión anual de 703.000 libras (US$1 millón) que el Royal Bank of Scotland Group Plc había otorgado a su ex máximo ejecutivo Fred Goodwin, cuya residencia en Edimburgo fue atacada por vándalos.

“La gente está comprensiblemente molesta por las compensaciones de AIG y la pensión de Fred Goodwin”, dice Cooper, de 40 años, un gerente de fondos de renta fija de BlueCrest Capital Management Ltd. de Londres. “Pero nos distrae de interrogantes más grandes”.

Durante un almuerzo y entrevista telefónica de seguimiento, analizamos el estado de la economía, el plan de US$1 billón del Gobierno de Obama para eliminar los activos en problemas de los bancos, y su libro, que sostiene que la Reserva Federal de Estados Unidos y otros bancos centrales siguen las teorías económicas de Milton Friedman en los buenos tiempos y se vuelven keynesianos en cuanto las cosas se ponen feas.

Largo camino en descenso

Pressley: El presidente de la Fed, Ben Bernanke, ha pronosticado que la recesión probablemente termine este año y que la economía se va a expandir en el 2010. ¿Está en lo cierto?

Cooper: Sí, es una proyección razonable. Pero cuando hablamos de recesiones, estamos obsesionándonos con el tipo de cambio. Si Ud. se cae de un edificio torre, llegará al suelo de manera bastante rápida. Ese será el fin de su recesión pero Ud. no necesariamente se va a recuperar de inmediato.

Cuando la contracción se frene cerca de fin de año vamos a rebotar en el piso durante cierto tiempo. Es mucho más importante preocuparse cuando volvamos a una tasa normal de expansión anual, cuando la economía esté creciendo de manera sostenida en un 2 a 3 por ciento en términos reales.

Pressley: ¿Cuánto tiempo demandará eso?

Cooper: La extensión del ajuste es proporcional al tiempo que llevó inflar la burbuja. Si Ud. quiere ser pesimista, la burbuja comenzó cuando la tasa de ahorro estadounidense comenzó a caer a principios de la década de 1980. O uno puede ser menos dramático y decir, bueno, comenzó junto con el nuevo milenio, con el auge de la construcción, así que le llevará alrededor de 10 años.

Pocos que piden crédito

Pressley: El Gobierno de Obama ha dado a conocer su plan para eliminar los activos problemáticos de los bancos. ¿Funcionará?

Cooper: Sin duda tendrá algún efecto positivo. El plan está estructurado para ser generoso con el sector privado, así que imagino que habrá una absorción significativa.

Desafortunadamente, todos estos planes suponen que el problema es exclusivamente que los bancos se rehúsan a dar préstamos. No estamos pensando sobre la otra mitad del problema, que es que el sector privado no está dispuesto a endeudarse.

Pressley: El libro de Bernanke sobre la Gran Depresión ofrece una visión diferente sobe las burbujas de activos y sus estallidos, ¿no es así?

Cooper: El análisis tradicional -y es seguro decir que el de Bernanke lo es- es que la Gran Depresión en Estados Unidos fue provocada por la Fed que ejecutó una política monetaria demasiado estricta en los años ‘30. Creo que el problema se originó en la aplicación de una política monetaria muy laxa en los años ‘20.

“Frustrado”

Ha habido muchas críticas dirigidas, de manera bastante apropiada, a las autoridades de la banca privada. Pero tenemos que recordar que el sector privado trató de desapalancarse varias veces en los últimos 20 años. Tratamos de tener un desapalancamiento correctivo después que explotó la burbuja del Nasdaq. Probablemente hubiéramos tenido un desapalancamiento correctivo tras los atentados del 11 de septiembre. Cada intento de desapalancar fue frustrado por políticas monetarias del banco central y políticas fiscales.

Pressley: Ud. Sostiene que los bancos centrales deben realizar “simulacros de incendio”, que deben provocar ciertos shocks ocasionales al sistema mediante el retiro de liquidez. ¿Hará eso que estallen las burbujas?

Cooper: No deberíamos tratar de desinflar todas las burbujas de activos; deberíamos tratar de desactivar las burbujas sistémicas generalizadas que generan el riesgo de hundir la economía como un todo. Ahí es donde quiero que se use la política del simulacro de incendio. Si el sector privado no espera un rescate, tendría que ser más responsable.

Pressley: ¿Tendrá la Fed el coraje político de cortar los fondos?

Cooper: Este es un gran problema. Los ciclos económicos tienen de cinco a 15 años. Los ciclos políticos frecuentemente tienen entre cinco y 10 años. Así que no son muy diferentes. Eso los convierte en tentador para un gobierno en ejercicio que trate de empujar las recesiones correctivas al término del siguiente presidente o primer ministro.

Pressley: ¿Responsabiliza Ud. al ex presidente de la Fed Alan Greenspan por esta crisis?

Cooper: Greenspan estaba siguiendo el guión del mercado eficiente al creer que los mercados deben cuidarse a sí mismos. No obstante, también seguía una política agresivamente intervencionista de estimulación preventiva. Su marco de políticas era intelectualmente incoherente.

Pero es injusto caerle a Greenspan porque esa era la mentalidad de la mayoría de los economistas. El espíritu de la época vino fallado.

“The Origin of Financial Crises” fue publicado por Vintage en Estados Unidos (194 páginas, US$12,95) y por Harriman House en el Reino Unido (208 páginas, 16,99 libras).

Temas:

Económico