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La playa es un lugar que, más allá de su dicotomía simple de arena y agua, ofrece la posibilidad de un sinfín de actividades variopintas. Desde el reposo bajo el sol, los baños de poderosas olas y las caminatas reflexivas al atardecer, en el verano la costa uruguaya parece ser el lugar ideal para descansar. Pero para muchos, los más inquietos, la playa puede ser un campo sin fin de entretenimiento y competencia. Por ello es probable que este verano algún observador atento que haya detenido la vista en las dunas se haya topado con el siguiente escenario: un grupo de jóvenes, parados en ronda, produciendo movimientos rápidos de arte marcial entre ellos, dignos de una película de Bruce Lee.

Esta inusual imagen se trata nada más y nada menos que del Ninja Splash, un juego que poco a poco va ganando popularidad entre los jóvenes uruguayos y que ya se puede ver en las playas de Rocha.

También conocido como el Kung Fu Panda, Pikachu o Ninja Game en su versión anglosajona, el Ninja Splash tiene todos los ingredientes para convertirse en otro clásicos más de la playa: es un juego multitudinario, fácil de aprender y que combina la velocidad, agilidad y reflejos en una dinámica sumamente adictiva.

Si bien su origen real se desconoce, esto no ha frenado que el juego se practique en varios continentes. En algunas escuelas de Montevideo ya se ha vuelto un protagonista más en el patio del recreo como lo fue la mancha o la escondida.

El coordinador de la Tecnicatura en Eduación en Tiempo Libre y la Recreación de la Universidad Católica, Luis Machado, indicó que juegos como el Ninja Splash, dado sus características, suelen “provocare el impulso lúdico” en las personas.

“Es un juego que se instaló en los adolescentes y los jóvenes. En los ratos libres de un campamento prefieren jugarlo sin parar”, señaló el docente.

Por su parte, el docente e investigador y también integrante de la Tecnicatura, Ricardo Lema Álvarez, mencionó que la capacidad de aprender y reproducir estos juegos de manera sencilla hace que se vuelvan populares en poco tiempo.

“Hay un diálogo permanente que se genera entre los juegos de patio y otros aspectos de la cultura. Por eso no es raro ”, señaló el investigador.

Cómo jugar

En Uruguay, el juego comienza así: los jugadores deben posicionarse en un círculo, con un pie adelante del otro. Frotando ambas manos y al grito de “¡Ninja Splash!” (o Kung Fu Panda, dependiendo cómo se lo nombre) deben dar un salto hacia atrás poniéndose en una posición de ninja.

El objetivo del juego es eliminar al resto de los participantes tocándoles las manos. Para ello, cada jugador tiene permitido un movimiento de ataque que puede involucrar todo su cuerpo. En ese movimiento debe atinarle a la mano del contrincante y así eliminarlo. Mientras el jugador tira su golpe, aquel atacado puede defenderse evadiendo el ataque con un movimiento de su cuerpo. Cada jugador quedará congelado una vez efectuado su movimiento y el turno será del próximo en la ronda. Gana quien logra eliminar a todos los jugadores. Sin miedo al ridículo, el Ninja Splash es sinónimo de entretenimiento asegurado.