La propiedad intelectual siempre es un tema complicado y con bastante actualidad. Basta ver lo que ha ocurrido con los juicios por piratería y el escándalo generado por el cierre del servicio para compartir datos Megaupload, el año pasado. Pero tarde o temprano el tiempo pone las cosas en su lugar: según la legislación de algunos países, las obras van pasando al dominio público según su antigüedad. Es decir, llega un punto en que, por ejemplo, una canción o libro deja de ser propiedad exclusiva del autor o sus herederos y pasa a ser de libre uso por la comunidad.
Dominio de todos
La llegada de 2013 convirtió a obras de los Beatles, Bob Dylan y Roberto Arlt en creaciones sin derecho de autor. En Uruguay la legislación es más dura, pero en 2014 quedarán libres las de Felisberto Hernández