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Dos personas fueron detenidas por disturbios y roturas en varios comercios que se encuentran sobre la avenida 18 de Julio tras culminar el partido final de la Copa Libertadores entre Peñarol y Santos, indicó a El Observador el jefe de Relaciones Públicas de la Jefatura de Policía de Montevideo, Juan Carlos Duré.

El jerarca indicó que el operativo, que comenzó minutos antes de la hora 22 se extendió hasta las 4 horas de la madrugada.

Además de algunos enfrentamientos menores, que se registraron en 18 de Julio entre hinchas de Peñarol, no se registraron otros hechos de violencia en el correr de la madrugada.

Vidrios rotos

Serios destrozos se registraron en La Pasiva de 18 de Julio frente a la Plaza de El Entrevero, luego de que un grupo de hinchas de Peñarol se trenzaran a golpes a poco de terminar el partido.

Los protagonistas de los incidentes habían ingresado juntos al local, y durante el partido se comportaron con normalidad, pero cuando faltaban 10 minutos para terminar el encuentro “se trenzaron entre ellos, se tiraron con sillas y mesas y rompieron todo”, dijo a El Observador Rafael, el gerente del local. “Estaban armados; tenían armas blancas”, agregó.

Durante la gresca, que duró varios minutos, la Guardia Metropolitana se posicionó frente al local, en la plaza de El Entrevero, pero no intervino, “a pesar de que uno de los mozos les pidió ayuda”, comentó el gerente. Cuando comenzaron los disturbios varias familias que estaban mirando el partido y otros hinchas se retiraron del local. “Se fue un mundo sin pagar”, aseguró Rafael.

Los que intentaron separar se llevaron la peor parte: dos mozos resultaron heridos con cortes leves. La asistencia médica fue al lugar para ayudar a una mujer embarazada que se descompensó.
El grupo de 15 hinchas que comenzó la gresca rompió vidrios y puertas con las sillas. Pero la Policía recién ingresó al lugar después de terminados los disturbios. No hubo detenidos.

Afuera de La Pasiva de 18 de Julio y Ejido también hubo revueltas y arrebatos. Los empleados avisaron a los policías que estaban en la esquina, pero tampoco intervinieron, informó a El Observador el cajero del local.

En lo previo, se había anunciado que 300 funcionarios patrullarían Montevideo y especialmente 18 de Julio para evitar y prevenir disturbios.