La Oficina del Presidente Electo anunció oficialmente que Eduardo Rodríguez Chirillo liderará la Secretaría de Energía de la Nación, marcando un paso crucial en la conformación del gabinete del próximo gobierno. Esta designación refuerza la visión y el compromiso del nuevo gobierno en materia energética, con cambios significativos en la gestión de un sector estratégico para el crecimiento económico.
Con una amplia trayectoria en el ámbito energético tanto a nivel local como internacional, Rodríguez Chirillo, abogado y consultor energético con más de dos décadas de experiencia, ha liderado un equipo dedicado a la reforma integral del sector. Su participación en las privatizaciones de los años '90 en Argentina y su tiempo en el ámbito energético hasta 1998 proporcionan una perspectiva valiosa para abordar los desafíos actuales.
El enfoque de Rodríguez Chirillo y el presidente electo, Javier Milei, apunta a reformar la industria energética y atraer inversiones, considerando la energía como un motor esencial para el crecimiento económico. Un elemento clave en su agenda es la revisión de la lógica de los subsidios, particularmente en la oferta, con la intención de evitar distorsiones en las señales de precios necesarias para un cálculo económico eficiente en el mercado.
En consonancia con estas ideas, se anticipa que Milei buscará eliminar los subsidios a la oferta, implementar nuevos esquemas tarifarios y mantener subsidios orientados hacia la demanda, priorizando a las familias que lo necesiten. Además, Rodríguez Chirillo contempla la fusión de entes reguladores como el ENRE y el Enargas para lograr eficiencias y establecer una regulación más integral.
En términos de infraestructura, el equipo propone volver a los contratos utilizados en la década del '90, específicamente el modelo Construcción, Operación y Mantenimiento, después de los desafíos experimentados con los PPP durante la gestión de Mauricio Macri.
Estas decisiones y enfoques reflejan la voluntad del nuevo gobierno de introducir cambios significativos en la política energética, buscando un equilibrio entre eficiencia económica, atracción de inversiones y satisfacción de las necesidades de la población.