La nueva toma fue realizada por la Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO), una nave espacial que viene estudiando al satélite terrestre desde 2009. La LRO utiliza cámaras de ángulo estrecho que capturan imágenes en blanco y negro para estudiar pequeños detalles sobre la superficie de la Luna. Sin embargo, el equipo que comanda la nave no quiso desperdiciar su ubicación privilegiada y tomó una serie de fotografías de la Tierra por detrás del satélite, para luego unirlas en un mosaico. Para captar los colores de esa escena, el equipo de astronautas utilizó la cámara de ángulo amplio.
Según la NASA, esta foto engaña a quienes la miran porque en verdad sería imposible ver "la salida de la Tierra" desde la Luna si se estuviera parado en un punto específico del satélite. La Luna está anclada a la Tierra, lo que significa que son siempre las mismas caras del satélite las que se enfrentan a nuestro planeta. La Tierra solo "hace su salida" cuando quien la mira está en movimiento alrededor de la Luna.