Un grupo de científicos austriacos descubrió el mecanismo que lleva a las depresiones de otoño e invierno, y afirman que la terapia lumínica puede aportar una sensible mejora a los pacientes.
Un grupo de científicos austriacos descubrió el mecanismo que lleva a las depresiones de otoño e invierno, y afirman que la terapia lumínica puede aportar una sensible mejora a los pacientes.
En declaraciones que publicó este miércoles la agencia APA con motivo de publicarse el descubrimiento de Willeit y su equipo en la revista especializada "Noropsychopharmacology", el científico recuerda que el efecto de los antidepresivos modernos se basa en que aumentan la concentración de la serotonina en el cerebro.
Los científicos vieneses constataron en los pacientes que padecían depresiones durante la temporada de menos luz natural del año un transporte 1,5 veces más rápido de la serotonina, lo que significa que la serotonina se consumía más rápidamente.
En estos pacientes se normalizó el nivel de la serotonina, y los sanos que se sometían a la misma terapia también indicaron que después del tratamiento se sentían mejor que antes.
(EFE)