Es de no creer. Las Eliminatorias para el Mundial otra vez quedan torcidas para los celestes, y justo en el momento en el que Uruguay necesitaba encontrarse con un triunfo que reafirmara su aspiración de encarar el final del clasificatorio para Brasil 2014 con otro talante, el que transmite cuando se suma de a tres puntos. Pero otra vez se encontró espinas. Otra vez la mala fortuna, un error de la defensa –esta vez de Diego Lugano–, un grosero penal sobre Cavani que no cobró el árbitro y una selección rival que defendió como solo lo saben hacer los mejores equipos paraguayos, para dejar a los dirigidos por Óscar Washington Tabárez en un lugar incómodo.
El camino celeste se llenó de espinas
A Uruguay le costó una enormidad llegar al gol y cuando lo consiguió no supo asegurar el triunfo; solo ganó dos de los últimos 15 puntos