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Con una expectativa muy por debajo a la de años anteriores, cuando la llegada abrupta de miles de personas en pocas horas hizo colapsar al habitualmente tranquilo balneario, La Pederera recibe al Carnaval en un ambiente de notoria calma.

El grueso de gente apareció cerca de la hora 20, para dar inicio oficialmente al Corso. Como todos los años se desarrollan guerras de agua y hay coloridos disfraces para todos los gustos. Un “trío eléctrico” de samba fue uno de los primeros en desfilar, y también lo hicieron el grupo “impactos” de cumbia, además de un grupo de ambientalistas que protestaron contra el puerto de La Paloma.

Según expresó a El Observador Daniel Fabbra, de la oficina de información turística de la Intendencia de Rocha, en el balneario “nadie sabe bien cuanta gente va a llegar”. Por lo pronto se esperan mucho menos de los 15 mil que hubo el año pasado, aunque de todos modos los preparativos están hechos para albergar al menos hasta 20 mil.

La normalidad de este año se resumió en que, por primera vez en varias ediciones, El corso logra llegar hasta el final de la avenida principal, junto a la playa. En años anteriores, la cantidad de gente y el tumulto generado hacía que se tuviera que cortar varios metros antes.

El movimiento desde Tres Cruces
Osvaldo Torres, jefe de la torre de control de la Terminal Tres Cruces, dijo a El Observador que desde el viernes 8 partieron rumbo al balneario 117 servicios, lo que equivale aproximadamente a 5000 personas.

Torres explicó que la terminal experimenta un 5% menos de tráfico con respecto a la temporada pasada. "Da la sensación de que mantiene el mismo patrón la temporada que Carnaval, andamos un poquito por debajo del año pasado", sostuvo.

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