Tras su muerte en 1955, el cerebro de Albert Einstein fue extraido y fotografiado desde distintos ángulos. Después, fue seccionado en 240 bloques y a partir de ahí se prepararon cortes del cerebro. Con todo este material, se tomaron fotografías y se elaboró un mapa del cerebro del genio para poder estudiarlo en detalle y tratar de comprender dónde se encontraba la clave de su brillantez. Desafortunadamente, gran parte de las fotografías, bloques y cortes permanecieron en paradero desconocido durante 55 años.
El cerebro de Einstein no es como los demás
El análisis de 14 fotografías del cerebro de Einstein encontradas recientemente puede ayudar a explicar el genio del físico alemán