Suena el timbre: será el cartero. Es la última vuelta de la comida en el microondas: estará caliente. Cambia a verde el semáforo: el auto iniciará la marcha. La vida cotidiana no es otra cosa que una serie constante de pequeñas predicciones en catarata. A eso se dedica básicamente el cerebro de los seres humanos, y lo hace bastante bien.
El cerebro: una máquina de predicciones
En 90% de los casos los seres humanos pueden saber qué sucederá en los próximos dos segundos