A la hora del recreo los niños se acercan preocupados a la cantina. “¿Qué toca hoy?”, preguntan. Es que el Colegio Corazón de María determina qué tipo de alimentos pueden llevar o comprar cada día de la semana (comida casera, fruta, cereales, mientras que los viernes tienen vía libre), y hay niños que se lo toman muy a pecho. En el colegio Sagrada Familia los cantineros dejaron de vender caramelos a los alumnos de primaria, pero los propios padres son quienes los compran para dárselo a sus hijos.
El fin de la papa chip
La nueva ley solo prohíbe la publicidad de alimentos con sal o azúcar agregada, y no la venta, pero cada centro educativo la aplica con diferentes criterios