El glamour de la garra charrúa
La indumentaria de los deportistas olímpicos uruguayos, diseñada por Óscar Álvarez, es sobria y conservadora, tal como exige la idiosincrasia nacional
La propuesta de Óscar Álvarez ha logrado el consenso de la opinión pública. Los colores de la bandera están combinados de manera armónica y el diseño tiene cierta frescura juvenil ma non troppo. No hubo quejas sonoras y sí elogios al criterio de elegancia y seriedad que se supone que debe tener una representación nacional en el mundo.
El diseñador dice que es la primera vez que se llama a un modisto de alta costura para idear el vestuario de una delegación olímpica uruguaya y que eso es de por sí destacable. “Van a representar al país en un evento internacional y cómo van vestidos importa”, opinó.
Contrariamente a lo que sucedió con la designación del abanderado, la elección del vestuario no levantó polémica alguna. Parecería que la dialéctica entre cliente y diseñador funcionó como para agradar a los jueces naturales, que son los uruguayos que mirarán por televisión el desfile.
Así lo certifican las redes sociales, donde los comentarios son mucho más amables de lo que cabría suponer, ya que después de todo es una decisión oficial, algo que nace para ser objeto de críticas y burlas.
A los deportistas también les gustó. La corredora de 400 metros vallas, Deborah Rodríguez, dijo: “A mí me encantó”. La atleta definió el vestuario como “espectacular”, y añadió que le da a la delegación “un toque de elegancia”.
Rodríguez es quien mejor lleva la ropa, según el diseñador: “El hecho de que sean deportistas hace que sean buenos modelos para la ropa. Eso pasa con los remeros y con los nadadores, pero esta muchacha no solo tiene muy buen cuerpo, sino que sabe lucir la ropa muy bien, la adapta a su personalidad”.
Los jeans blancos y las camisas con cuello Mao son parte esencial de la propuesta, pero el toque de distinción está en el sombrero. Este accesorio, sin embargo, requiere de colaboración, según Álvarez: “Espero que aprendan a usarlos, porque lo que se pretende es que tengan un toque gardeliano y, por lo que vi, eso no se entendió muy bien”.
Álvarez lamenta que todavía no esté totalmente confirmada la participación de los futbolistas uruguayos en el desfile inaugural, ya que juegan en Manchester un día antes, pero estima que la delegación va a estar a la altura de un evento en el que participan los diseños de algunas de las casas de moda más prestigiosas del mundo.
En su opinión, “lo importante es la conexión moda-deporte en Uruguay, que esto sea el inicio de una larga relación”.