El hip hop vuelve a sonar en el Hall de la Fama con la entrada de un esencial
Public Enemy es el cuarto grupo del género en entrar al salón de los consagrados del rock, pero el único de esa procedencia en ingresar en su primer año de nominación. Siguen quedando fuera artistas clave
El Salón de la Fama del Rock and Roll tiene ya una nueva tanda de miembros: Rush, Public Enemy, Donna Summer, Heart, Randy Newman y Albert King fueron anunciados como los artistas que serán incluidos el próximo abril a la organización con sede en Cleveland, Ohio.
El Salón alcanzó de esta manera los 279 miembros y sumó a su cuarto integrante perteneciente a un género de dudosa relación con el rock como género: el hip hop. Public Enemy se unió a una lista que ya incluye a Grandmaster Flash and the Furious Five, Run-D.M.C. y Beastie Boys.
La discusión sobre qué es rock se reabre cada vez que una de estas nominaciones aparece en el Salón de la Fama. El Presidente y CEO de la fundación, Joel Peresman, comentó a la revista Rolling Stone al respecto que “la definición de ‘rock and roll’ significa diferentes cosas para las distintas personas, pero por más amplia que sea la clasificación, todos los artistas comparten un amor común por la música”.
Sin embargo, la pregunta surge y con fuerza, porque es el Salón de la Fama del Rock, y no de la Música. Las reglas establecen que para que una banda pueda ser elegible para entrar se necesitan 25 años cumplidos desde la publicación de su primer disco de estudio. Cada año, la organización nomina para entrar a los grupos que considere pertinentes dentro de los que cumplan con ese requisito, y a partir de allí se realiza una votación entre exponentes del mundo de la música.
Lo que sucede es que muchos artistas importantes que ya tienen los años para ingresar ni siquiera entran en esa selección en su primer año, a veces incluso tienen que esperar varios. Rush, por ejemplo, una banda canadiense de rock progresivo con una base de fans muy fuerte, era elegible desde 1998, pero esta fue la primera vez que entró en la selección.
Public Enemy fue electo para entrar en su primer año de elegibilidad (los únicos artistas de hip hop en lograrlo a la primera), y Niggaz With Attitude, un colectivo que integraron figuras como Ice Cube y el hoy más que nada productor Dr. Dre, también entró en la preselección en 2012, si bien no quedó finalmente entre los elegidos.
Otros como Deep Purple, una banda de los inicios del heavy metal que tuvo una influencia en el hard rock posterior de proporciones similares a las de, por ejemplo, Led Zeppelin, quedó afuera una vez más. Geddy Lee, líder de Rush, comentó al diario británico The Guardian que la negación a Deep Purple significaba para él una gran decepción.
No sería la primera vez que el hip hop y el Salón generan conflicto. En 2007, Fox News acusó a la comitiva de la fundación de cambiar votos para lograr que Grandmaster Flash and the Furious Five, pioneros en el género, se convirtieran en el primer grupo de rap en entrar, por más que las votaciones indicaban que el lugar le correspondía a los ingleses Dave Clark Five. Según la cadena de noticias, el Salón no quería permitir que pasara otro año sin un artista de hip hop entre los ingresos. Dave Clark Five entró el año siguiente, aunque tristemente su cantante murió en el interín y no llegó a ver la ceremonia.
Chuck D, uno de los líderes de Public Enemy, expresó a Rolling Stone que él no entra en la disputa. Para el rapero, “el hip-hop es parte del rock and roll porque viene de la cultura dj, y la cultura dj es la personificación de todos los géneros y toda la música grabada, si le prestás atención”.
Yo! Bum Rush the Show, el disco debut de Public Enemy, se editó en 1987. Junto con It Takes a Nation of Millions to Hold Us Back, del año siguiente, y Fear of a Black Planet, de 1990, es considerado uno de los discos de rap más influyentes de la historia, en el género que explotó a la popularidad en la década de 1990. Si se los escucha, en especial canciones como Fight The Power y Bring the Noise, esta última en colaboración con los metaleros de Anthrax, se puede entender la afirmación de Chuck D. El rap se adapta a diferentes géneros, y hay grupos como Public Enemy o Run-D.M.C. que tomaron mucho del rock and roll y contribuyeron a sus años venideros. Bandas de rock como Limp Bizkit o Linkin Park no podrían haber existido sin estos antecedentes. Para tomar un ejemplo nacional, el Cuarteto de Nos no deja de ser rock por más que toma mucho del hip hop.
Otro nuevo integrante del Salón de la Fama que puede abrir controversia es Donna Summer, una cantante de disco de los años setenta. Pero la suya es mucho más fácil de resolver, ya que Summer tuvo una importancia muy grande en la música electrónica. Sin canciones suyas como I Feel Love, de los primeros temas electrónicos con una voz pop, nunca habría podido existir el rock de sintetizadores de la década de 1980, mucho menos el boom electro que se vive hoy día, en que los djs más grandes tienen talla de estrellas de rock. Además, Summer, que falleció en mayo de este año, era elegible desde el 2000.
Queda en el tintero la inclusión de Kraftwerk, una banda alemana que también tuvo un peso enorme en el desarrollo de la electrónica y que no pasó este año más allá de la preselección. Según informa The Guardian, los teutones, elegibles desde 1995, se habrían convertido en el primer grupo totalmente de sintetizadores en entrar al Salón. De esta manera, Kraftwerk se convirtió en la banda número uno en el ranking elaborado por el sitio webnotinhalloffame.com (No en el Salón de la Fama), que incluye a las bandas más importantes por fuera de la organización, un puesto hasta ahora ocupado por Rush. La segunda es Deep Purple, y al tercer lugar ascendieron los estadounidenses Kiss.